El destino Vallejiano

Por: Shalom Temis Aperrigue Lira
Estudiante de Medicina Humana – UNSA

 

Abril 18, 2021
Figura 1: César Vallejo

Analizar un poema de César Vallejo es intentar introducirnos a sus pensamientos por un momento. Evidentemente, nunca llegaremos a entender a ciencia cierta cuál fue su intención, pero el mero hecho de intentar descifrar su perspectiva es más representativo que empezar a narrar o describir su biografía, que puede ser de fácil acceso en múltiples plataformas. Sin embargo, cabe destacar que a partir de 1923 se fue a vivir a París, lugar en el cual exhaló su último aliento el 15 de abril de 1938, donde el destino o quizás él, le dieron el punto final a su vida. 

En Francia, su vida era miserable. Hablamos acerca de un hombre con los bolsillos vacíos y el alma llena de pesar. Sin embargo, un personaje que frecuentaba mucho a los intelectuales de la época, lo cual terminó influyendo de manera significativa en sus escritos. 

Cada uno de los poemas que escribió cuando vivía en Europa fueron publicados póstumamente en dos poemarios: España aparte de mí este cáliz (1939) en el cual nos habla de la guerra civil española y Poemas humanos (1939) que reúne todos los poemas que escribió entre 1923 y 1937. 

En el poemario póstumo “Poemas Humanos”, el cual pertenece a la etapa de compromiso social de César Vallejo, aparece el poema “Piedra Negra, Sobre Piedra Blanca”. Poemas tales como el antedicho nos hacen reflexionar acerca de nuestra efímera existencia. 

Este escrito lírico pertenece a su etapa de realismo socialista y con este concluye el boceto de su “vida”, este poema hace alusión a un preludio de la muerte y la soledad a la que el autor estará sometido por falta de interés de los demás, una profunda soledad que percibe, incluso, desde el momento en el que redacta cada uno de estos versos.

Piedra negra sobre una piedra blanca 

Me moriré en París con aguacero, un día del cual tengo ya el recuerdo. 

Me moriré en París -y no me corro- tal vez un jueves, como es hoy, de otoño

Somos recibidos a este poema con abrazos de desconsuelo y nostalgia, llenándonos de incertidumbre verso a verso. El autor desafía a la muerte, porque busca aferrarse a la vida. 

Jueves será, porque hoy, jueves, que proso estos versos, los húmeros me he puesto 

a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto, con todo mi camino, a verme solo. 

Ante el incisivo sentimiento de soledad, Vallejo poseía una actitud esquiva, pues como todo ser humano, tiene el deseo arraigado de estar rodeado de seres queridos. No obstante, su deber sagrado le niega el desistir de su labor como escritor, por ello, al continuar con su obra, se hace notoria la ausencia de compañía. 

César Vallejo ha muerto, le pegaban todos sin que él les haga nada; le 

daban duro con un palo y duro 

Alude a que todo el sufrimiento vivido ha provocado que su ser inocente y paciente haya desaparecido, ese Vallejo ya no existe más entre nosotros. 

también con una soga; son testigos 

los días jueves y los huesos húmeros, la soledad, la lluvia, los caminos… 

En estos versos, humaniza diferentes cosas, puesto que los hace testigos de su sufrimiento. Días jueves como el mismo en el cual se llegó a sentir muy miserable, los huesos húmeros referentes a sus escritos de muerte, la soledad que es el sentimiento que lo invade, la lluvia representando un momento como cualquier otro y los caminos… 

En síntesis, este poema en el cual aparentemente Vallejo está prediciendo su muerte, podemos colegir de “Me moriré en París y no me corro” que quiere enfrentar a la muerte, que tiene el afán de vivir. Lo que hace Vallejo es graficar su realidad y su contexto y no es un agorero, ni un adivino y no se debe tomar sus versos como si vaticinara su futuro, sino como una descripción de su presente. Cuando afirma “Me moriré en París con aguacero… Tal vez un jueves…” Hace referencia a un día como cualquier otro, un día impreciso, como uno que forma parte de la cotidianidad. Como uno que llegaremos a vivir cuando atravesemos los caminos de nuestra existencia y ¿Qué es la existencia? Podemos decir que la existencia, a grandes rasgos, se conforma por dos dimensiones: la vida y la muerte. 

En el contexto actual, la manera en la cual nos hemos preparado para esta pandemia hizo manifiesto que la segunda dimensión, la muerte, es demasiado cercana a nosotros y que cada día la podemos sentir más presente que nunca. 

Referencias bibliográficas:

  1. Vallejo, César. Poesía completa. Introducción, edición y notas de Ricardo González Vigil. Lima: Petróleos del Perú, Ediciones Copé, 2012. [Consultado 27 marzo 2021]. 
  2. Vallejo, César. Poemas humanos. España, aparta de mí este cáliz. Edición, introducción y notas de Francisco Martínez García. Madrid, Ediciones Castalia, [Internet]. 1988. [Consultado 10 marzo 2021] 
  3. Monguió, Luis: César Vallejo, vida y obra. Lima, Editora Perú Nuevo, [Internet]. 1952. [Citado 10 marzo 2021]. 
  4. Zilio, Giovanni Meo. Estilo y poesía en César Vallejo. Lima: Universidad Ricardo Palma.  Editorial Horizonte, 2002. [Consultado 27 marzo 2021]. 
  5. Poemas del Alma [Internet]. [Citado 10 de marzo 2021] Disponible en: https://www.poemas-del-alma.com/piedra-negra-sobre-una.htm 

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