La parra fractal de la Amazonía peruana: la Ayahuasca

Por: Raihil Rabindranath Rengifo Sánchez

Estudiante de Agronomía – UNALM

 

Agosto 1, 2020
Ilustración de ayahuasca, Fuente: Pablo Amaringo Shuña. Fuente: https://lamula.pe/2014/11/04/cuando-el-ayahuasca-somete-al-arte/chiararpl/

 

Nuestro comportamiento psicosocial nos hace sumergirnos en un océano agitado de pocas posibilidades, que nos obliga a buscar un chaleco salvavidas de soluciones prácticas y accesibles que se dé a nosotros para poder respirar en la superficie. La sociedad honra las ciencias actuales y su salvaguardia; no obstante, no podemos considerarlas exclusivas. Existen senderos alternativos que podríamos tomar. Redescubrir lo que creíamos desconocido y darnos cuenta de que estuvo más allá de nuestra propia carne y percepciones de la vida. Un lugar de nuestro ego que podemos anclar en una orilla por medio de una medicina mística llamada Ayahuasca.

Foto de liana de Ayahuasca. Fuente: https://icarosayahuasca.com/

 

Es una aventura que está llamando la atención de forasteros occidentales o de otras partes del mundo a atreverse.  El Perú es embelesado y amado. Y esta etnomedicina, la Ayahuasca, nos hace recordar a reverenciar los artificios de nuestros antepasados más cercanos a nuestra descendencia. Los quechuahablantes combinaron dos palabras Aya, que significa “alma” o “espíritu muerto”, y Waska que significa “cuerda” o “soga” para denominar a esta sabia planta “soga de los espíritus muertos “.

Denominada con otros nombres en distintas partes del globo terráqueo. Siempre están las 2 plantas necesarias para prepararla. Banisteriopsis caapi, la parra Ayahuasca, es la que atribuye las beta-carbolinas y la Psychotria viridis conocida como chacruna, que adiciona el potente N,N-dimetitriptamina (DMT). No hay evidencia ni exactitud donde se originó la fórmula de combinar estas plantas. Lo importante es que se mantuvo a través del tiempo la práctica y ahora es valorada como patrimonio cultural en el Perú desde el año 2008.

Foto de preparación de la Ayahuasca y Chacruna. Fuente: Pothead media, https://potheadtv.com/ayahuasca-mantiene-sus-efectos-en-el-cerebro-al-menos-un-dia-despues-de-su-ingesta

 

Para ingerir la Ayahuasca, se debe pasar por un proceso de purgación con una semana o dos de anticipación en promedio. Cada participante debe abstenerse de drogas, bebidas etílicas y contacto sexual. Respecto a la dieta se debe evitar carnes rojas, en especial la de cerdo. Las pautas son establecidas por el chamán, sujeto que nos enseñará como abrir la llave de nuestra mente a un nivel desconocido. El chamán es un representante que es elegido por linaje entre las tribus, de generación en generación o son elegidos por un maestro ayahuasquero antecesor, cuando ven la existencia de una sutil simpatía con los espíritus.

El chamán solicita que se le preste el poder de sanar. El bosque sabe de sus intenciones y lo da por hecho. La noche invita la presencia de la luna llena, los árboles abren sus puertas. Las lianas del Ayahuasca y las hojas de chacruna:  las dos plantas madre esperan ser cortadas. Él sirve de guía para servir de puente y ayuda que madres e hijos puedan reunirse. Fuma su mapacho, tabaco oriundo que fuman los curanderos en los rituales; acompañado de sus icaros, canto o melodía, que son lanzados desde su interior para invocar a los espíritus ancestrales de la naturaleza. Fuma y canta mientras hierbe el brebaje. Al pasar horas y horas calentando logra estar lista. Llega al clímax de su transformación con ayuda de otras hierbas para encaminar a sus neófitos a realizar el viaje verdadero.

Pintura de chamán fumando mapacho, y comunicándose con los espíritus antiguos. autor Félix Pinchi Aguirre. Fuente: Arte y Ayahuasca, http://ayahuascasabiduria.com/informacion/

 

El ritual se da en un círculo de confianza, un espacio cerrado y en la manta oscura de la noche. Los icaros retornan altisonantes. Los participantes deben cerrar los ojos. Pronto sabrán que no es una experiencia ordinaria. Es una etapa de su vida necesaria. El viaje lisérgico inicia. Los 5 sentidos son insuficientes para amplificar la descripción. Explotan los colores. Imágenes caleidoscópicas y paisajes inefables rebotan en los pensamientos. Podrán ver a su verdadero ser, un antes y un después. La vida acaba, pero vuelven a nacer. Personas, animales o momentos de sus vidas se visualizan. Flotan a través de todo lo material e inmaterial hasta tocar la calida mejilla de la verdad. Poco a poco vuelven a la normalidad. El viaje psiconáutico termina y los integrantes tienen un nuevo panorama. Las sesiones pueden durar horas y repetirse por días en función a la enfermedad que se tratará. Comen frutas y descansan lo necesario antes de partir. Se despiden con gesto amical dando gracias al chamán.

Pintura de colores abrumantes y figuras caleidoscópicas. Fuente : https://www.vice.com/es_co/article/wd98bb/ayahuasca-un-cambio-de-vida-psicodelico-843

 

Los tratamientos a base de esta medicina sabia, y sensorial —como los compuestos de LSD, psilocibina, MDA, Ketamina—en los últimos años, han dado resultados prometedores para diferentes padecimientos (Timmermann,2014).

En las adicciones de drogas: cocaína, heroína, alcoholismo, etc.  Aplicando un método psicoterapeuta con ayahuasca logran desintoxicar y liberar al individuo (Torres,s.f).

Los eventos catastróficos que afectan a las psiques también son tratados. Según la Psicóloga Bermejo: “A nivel emocional, las diversas comprensiones pueden llevar a una descarga de emociones, tanto de tono hedónico negativo como positivo, lo que suele conllevar cierta sensación de liberación y bienestar […] así como de situaciones traumáticas y dolorosas, cierre de asuntos inconclusos […]”.

Se ha divulgado últimamente la opción de aplicarlo en la medicina oncológica. De los casos más conocidos, Donald Topping. Tuvo un diagnóstico de cáncer al colon con pocas miras a tener una vejez. La tuvo. El resultado de un tratamiento de ayahuasca fue su aliado para combatir esta enfermedad, disfrutando los años pocos probables que no le esperaba la medicina actual.

Otros Estudios indican que la etnomedicina tenga afinidad con el receptor sigma-1, proteína poco estudiada, que se encuentra en una variedad de tumores malignos. Abriendo un portal de posibilidades.

Las ciencias van en una línea unidireccional, por la acumulación de conocimientos. Sin embargo, ¿Por qué no tomarla bidireccional? Olvidamos las ciencias convencionales de las comunidades, y descartamos lo que no podemos comprender. La Amazonía peruana guarda secretos en cultura, fauna, flora y medicina. La contracultura debe ser propio del criterio, no un vejamen. Deberíamos aprender no solo a nadar en ese océano, ni anclarnos. Deberíamos aprender a respirar bajo ese océano disruptivo que fue traído por otras personas ajenas a nuestras tradiciones.

Referencias bibliográficas:

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