Matemáticas ancestrales: Más que un sincretismo cultural

Por: Flor Marylin Fernandez Bautista

Estudiante de Estadística e informática – UNALM

 

Agosto 1, 2020
Figura 1. Piedra de los doce ángulos. Fuente: Tripadvisor

 

Somos testigos de los magníficos avances en el campo de la ciencia y de la tecnología. En consecuencia, se ha revelado ante la humanidad a las mejores mentes del mundo que hicieron posible ello. Pese a que, en tiempos actuales, al Perú se le ha catalogado como “país en desarrollo”, la tierra de los incas se ha consagrado como una de las pocas naciones que posee un exquisito pasado histórico. Asimismo, gracias al majestuoso legado material e inmaterial heredado podemos notar que existieron individuos con una capacidad matemática superior para la época.

Desde tiempos inmemoriales el territorio peruano ha albergado a diferentes culturas las cuales, en su afán de empoderarse y preservarse en el tiempo, conquistaron a sus semejantes, rescatando sus cualidades para adaptarlas a su propia idiosincrasia. Un claro ejemplo es la civilización inca. Este gran imperio politeísta consiguió una magnificencia  en el campo de la matemática así como en la ingeniería.

En razón de lo expuesto, queda al descubierto  la avanzada capacidad de cálculo que poseían. El sistema de numeración que usaban era decimal, pero desconocían el cero; sin embargo, no existe un registro gráfico de ello. Por otro lado, en favor de ayudar a la administración del Tahuantinsuyo, las yupanas y los quipus tomaron importancia, siendo este último un sistema de contabilidad. Cabe resaltar, que estos grupos poblacionales  lograron  aprender y manejar las cuatro operaciones matemáticas básicas, pese a no desarrollar la escritura. No obstante, se sabe que el hombre de los Andes siempre estuvo en contacto con la naturaleza y es más dependía de  ella. Por tal motivo, se empeñó  en elaborar el calendario solar con fines agrícolas, mas no es posible su entendimiento aún. También, se puede notar a través de la cerámica y textilería andina la idea de proporcionalidad, semejanza, sólidos de revolución o en tres dimensiones, reflexiones, simetrías y entre otros que pueden reemplazarse simple y llanamente por aritmética práctica y geometría espacial. Por ejemplo, el Tokapus contiene dos rombos proporcionales entre sí; además, se encargaron de establecer un sistema de unidades de medición.

 La arquitectura pública dispuesta se distinguió principalmente por sus técnicas de trabajo y el uso de la piedra. Quiero hacer énfasis a esto último, puesto a que el glorioso Cusco en la calle Hatun Rumiyoq o “piedra grande” se encuentra una de los atractivos turísticos así como de estudio. Me refiero a la denominada “piedra de los doce ángulos”, esta maravilla geométrica les hace honor a los matemáticos y arquitectos peruanos. Esta piedra se encuentra de manera incrustada en un muro Inca, que cuenta con doce ángulos que encajan con exactitud con las demás piedras de su entorno, es por esto que se le considera una de las figuras más representativas de la perfección que fue lograda en la arquitectura de la época Incaica.

Se comenta que la espléndida piedra representa la división de 24 familias, compuestas por 12 familias en el Hurin Cusco y las restantes pertenecientes al Hanan Cusco. Además de esto, se encuentra el Santuario Histórico de Machu Picchu, cuyo accidentado relieve fue aprovechado por los dibujantes espaciales, ingenieros civiles e hidráulicos. Los gigantescos bloques son testigos del capital social usado en aquellos tiempos y estos de la genialidad de los que encabezaron tales proyectos. Los andenes, los recintos cuadrangulares, ventanas trapezoidales y Qhapaq Ñan o “Camino del Inca” nos deleitan un conocimiento avanzado de geometría. Si mencionara cada obra arquitectónica fabricada por nuestros antepasados, me faltarían palabras de agradecimiento y orgullo por ser descendiente de tales innovadoras personas.

 A través de los años, nuestra sociedad ha presentado muestras de avance de ingeniería y matemática, dando un gran salto en el tiempo. Se puede mencionar al ilustre matemático Federico Villarreal quien nos demostró y aportó a la ciencia peruana con el famoso “Polinomio de Villarreal “, un teorema que explica un método de resolución para un polinomio elevado a la enésima potencia. Dicho sea de paso, este método resultaría ser más completo y rápido que la metodología empleada en el binomio de Newton, según los estudiosos.

Se puede decir que los peruanos y peruanos tenemos mentes brillantes por los cuales sentirnos orgullosos y orgullosas, simultáneamente, nos inspiran a ser mejores y dar lo máximo de nuestras capacidades y esfuerzos.

Referencias bibliográficas:

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