El mundo después del Covid-19, ¿Más pandemias?

Por: Diego Joaquín Palomo

Abril 18, 2021

Si hace un año nos hubiesen dicho los acontecimientos que viviríamos los próximos doce meses, probablemente hubiéramos pensado que se trataba de una película distópica o de ciencia ficción. Con la pandemia originada por el virus SARS-CoV-2 en curso, se nos hace terrible pensar a futuro, y nos hacemos la pregunta: ¿Será esta nuestra primera o última pandemia? La realidad puede ser más terrible de lo que imaginamos. Actualmente sabemos que la única salida ante una situación así, es a través de la ciencia y la cooperación internacional. Y son justamente los científicos, quienes tienen los ojos puestos en esta problemática.

Dos artículos recientemente publicados en la prestigiosa revista Nature hablan de dos temas íntimamente relacionados: La capacidad de nuevos mamíferos de ser potenciales hospederos de virus, y otro tema, relacionado con la mutación y desarrollo de nuevas cepas virales que puedan afectar las vacunas existentes. Esta nota, es un llamado de alerta para unificar esfuerzo y anticiparnos ante lo que aún desconocemos.

Más allá de murciélagos

La reciente pandemia del Covid-19, generada a partir del SARS COV-2, y tantas otras que en el pasado se dieron; así como, las enfermedades desarrolladas a través de huéspedes animales como la aviar y la porcina, entre otras, nos lleva a pensar en algo que bien indica Wardeh et al.(1):

«La generación y aparición de tres nuevos coronavirus respiratorios de los reservorios de mamíferos a las poblaciones humanas en los últimos 20 años, incluyendo uno que ha alcanzado el estatus de pandemia, sugiere que una de las preguntas de investigación actuales más apremiantes es: ¿En qué reservorios podrían generarse y surgir los próximos coronavirus nuevos en el futuro? Armados con este conocimiento, podemos ser capaces de reducir las posibilidades de aparición en poblaciones humanas, por ejemplo mediante el estricto monitoreo y separación forzada de los anfitriones identificados, en mercados de animales vivos, granjas y otros entornos cercanos; o podemos ser capaces de desarrollar posibles mitigaciones de antemano.»

Así mismo, Wardeh et al. agrega en (1) que «Los coronavirus se someten a frecuentes eventos de cambio de huésped entre especies animales no humanas, o animales no humanos y humanos» (2-4) y propuso que «el agente etiológico de COVID-19, SARS-CoV-2, se originó en murciélagos (5) y se trasladó a los seres humanos a través de un huésped de reservorio intermedio, probablemente una especie de pangolín» (6). Las precisiones que menciona el investigador principal del estudio (1), nos lleva a pensar en las posibilidades de que nuevos animales puedan desarrollar una capacidad hospedera de nuevos virus o mutaciones del SARS COV-2.

Tras casi veinte años de la primera vez que el mundo presenció cómo un virus pudo encender las alarmas de la comunidad científica, definitivamente el 2019 nos golpeó en la cara, ya que comprobamos la capacidad de estos seres para causar estragos en el mundo y en la vida de las personas; lo que nos lleva a doblegar esfuerzos y tener la alerta máxima ante nuevos coronavirus. El estudio en mención (1) desarrollado por investigadores de la Universidad de Liverpool del Reino Unido, adelantó que es posible, a través de una inteligencia artificial y el respectivo algoritmo que desarrollaron, llegar a la conclusión que el ecosistema de las familias de coronavirus necesita ser mirado con cautela.

Entre los principales hallazgos de este estudio (1) encontramos que los murciélagos, principales huéspedes del SARS COV-2, presentan un sistema increíblemente robusto que le permite albergar una serie de virus sin mayor complicación durante largos períodos de tiempo, el mismo que le sirve a los virus la oportunidad de mezclar y combinar sus genes.

La IA (inteligencia artificial) estableció algoritmos computarizados que permitieron también determinar características genómicas entres los árboles genealógicos de los virus, las características de potenciales huéspedes mamíferos, entre otros. Esto permitió encontrar, por ejemplo, que alrededor de 126 mamíferos aparte del murciélago pueden ser hospederos del SARS COV-2, cuatro de los cuales pueden serlo también de otros tipos de coronavirus, y esto a través de un aproximado de 2544 interacciones entre ellos.

¿Pero y en qué momento infecta humanos? La respuesta puede ser bastante decepcionante o absurda, pero nos lleva a asumir una gran responsabilidad con la naturaleza y los ecosistemas animales. La amenaza al hábitat de los animales y la destrucción y comercialización de estos de manera irresponsable nos llevan a que ocurran brotes de tipo zoonótico como la actual pandemia que vivimos. Un evento del azar, fortuito, inesperado, pero predecible puede marcar la diferencia en la interacción entre el ser humano y cualquiera de estos huéspedes.

Entre vacunas y cepas

Algo que claramente salta a la vista es cómo hacemos frente a una pandemia en marcha, y los especialistas no dudan en decir que la solución es a través de rastreo y aislamiento. Una medida más extrema es quizás la puesta en marcha de una cuarentena estricta. Pero un detalle que el mundo ya vive también es la vacunación masiva que empieza a dar sus primeros buenos resultados. En un esfuerzo nunca antes visto hemos logrado obtener en menos de un año el desarrollo, autorización y posterior aprobación de siete vacunas por parte de la FDA, EMA y que ya están siendo utilizadas por todo el mundo (8). Pero en el camino empezaron a aparecer variantes (10) del SARS COV-2 que encendieron las alarmas ante una inminente resistencia de estos a las vacunas.

De momento sabemos que no hay de qué alarmarnos y esto gracias a los «anticuerpos neutralizantes». Estos se originan a partir de una «proteína pico» que se encuentra en la superficie del virus y evita que se infecten las células humanas. Dennis Burton et al. (9) sostienen que «estos anticuerpos podrían utilizarse como fármacos de primera línea para prevenir o tratar virus en una familia determinada, incluidos nuevos linajes o cepas que aún no han surgido, […] lo que es más importante, podrían utilizarse para diseñar vacunas contra muchos miembros de una familia determinada de virus»

Si bien lo que se conoce gracias a la evidencia es que el SARS COV-2 es un patógeno del tipo «ligero a la evasión» puede que en el futuro no tengamos esa suerte con alguna mutación o un virus totalmente nuevo. Está de más decir que necesitamos vacunas que neutralicen a esta y sus variantes, ya que con el pasar de los años si no logramos contener la propagación del virus y este evoluciona adecuadamente en huéspedes inmunocomprometidos, las consecuencias podrían ser mucho peores de las que ya vivimos. Sin embargo, algo que nos debe quedar claro es que también marca la diferencia nuestra cuota de participación. Hemos aprendido mucho, quizás más que nunca, de virus, vacunas, enfermedades y una cultura de prevención en el último año. Sigamos cuidándonos y cumpliendo responsablemente las recomendaciones de las autoridades. De esta salimos todos juntos. Estamos a tiempo.

Bibliografía

  1. Wardeh, M. et al. Predicting mammalian hosts in which novel coronaviruses can be generated. Nat Commun [Internet] 12, 780 (2021). Recuperado a partir de: www.nature.com/articles/s41467-021-21034-5#Bib1

  2. Él, J. F. et al. Evolución molecular del coronavirus del SRAS, durante el transcurso de la epidemia de SRAS en China. Ciencia 303, 1666–1669 (2004)

  3. Guan, Y. et al. Aislamiento y caracterización de virus relacionados con el coronavirus del SRAS de animales en el sur de China. Ciencia 302, 276–278 (2003)

  4. Rota, P. A. et al. Caracterización de un nuevo coronavirus «Lo que es más importante, podrían utilizarse para diseñar vacunas contra muchos miembros de una familia determinada de virus» asociado con el síndrome respiratorio agudo grave. Ciencia 300,1394–1399 (2003)

  5. Zhou, P. et al. Un brote de neumonía asociado con un nuevo coronavirus de probable origen murciélago. Naturaleza 579,270–273 (2020)

  6. Lam, T. T. Y. et al. Identificación de coronavirus relacionados con el SARS-CoV-2 en pangolines malayos. Naturaleza 1–6. Recuperado a partir de: https://doi.org/10.1038/s41586-020-2169-0 (2020)

  7. Mike Mcrae. What are the chances of another COVID? Much greater than we realised. [Internet]. 2021. Recuperado a partir de: https://www.sciencealert.com/what-are-the-chances-of-another-covid-higher-than-we-previously-thought

  8. Covid-19 Vaccine Tracker Updates: The Latest – The New York Times. [Internet]. 2021. Recuperado a partir de: https://www.nytimes.com/interactive/2020/science/coronavirus-vaccine-tracker.html

  9. Peter Dockrill. We need to plan now for the pandemic that comes after COVID-19, Scientists Say. [Internet]. 2021. Recuperado a partir de: https://www.sciencealert.com/we-need-to-plan-now-for-the-pandemic-that-comes-after-covid-19-scientists-say.

  10. Clasificaciones y definiciones de las variantes del SARS-CoV-2.[Internet].2021. Recuperado a partir de: https://espanol.cdc.gov/coronavirus/2019-ncov/cases-updates/variant-surveillance/variant-info.html

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