Economía circular: hacia un desarrollo sostenible

Marzo 5, 2021

Por: 

Annabel Molina Paucar

Annabel Molina Paucar

Clariza Ccaccro Lapa

Clariza Ccaccro Lapa

Demis Milián Gutierrez

Ingeniero Químico por la Universidad Nacional del Callao. Especialista en Innovación e Inteligencia Comercial. Cuenta con una maestría en Customer Intelligence, que abarca planeamiento estratégico, innovación, marketing y tecnología de la información. Ganador de premios y reconocimientos en innovación a nivel nacional e internacional. Especialista que se desempeña en el área de los polímeros y plásticos. Fundador del voluntariado EcoGrowback. Actualmente, se encuentra en proceso de certificación internacional en Economía Circular en Circulab (Francia)

Fuente: EcoGrowback

Como se ha evidenciado con los desastres naturales, cambios climáticos, extinción de especies, etc. nuestro planeta está sufriendo cambios drásticos debido a la contaminación, por ello es importante buscar alternativas y soluciones sostenibles, ¿en qué consiste la economía circular y por qué es importante aplicarla?

Hay que tener en consideración que todo, en el planeta y en el universo, siempre tiende a estar en equilibrio. Los que hemos llevado algunos cursos de química sabemos que el equilibrio es lo que permite que todo se mantenga en un statu quo, cuando hay algo que rompe el equilibrio se generan cambios que pueden ser positivos o negativos. Teniendo en consideración que los seres humanos existimos, sólo hace un segundo en contraste de toda la existencia del planeta. Nuestras actividades en camino al desarrollo como especie, ha impactado de todas maneras en el equilibrio del ecosistema del planeta. La economía circular afronta este tema; busca que nuestro impacto sea más de la mano con el equilibrio que tiene la naturaleza.

 

 

“…el equilibrio es lo que permite que todo se mantenga en un statu quo, cuando hay algo que termina rompiendo ese equilibrio se generan cambios positivos o negativos.”

En los años 50, donde industrialmente los productos sintéticos y los plásticos empezaron a agarrar mucha fuerza con el nylon y luego con el polietileno, empezamos a entrar a la era de la basura, ¿por qué en ese punto? Antes de eso, la mayoría de las cosas que usábamos y desechábamos, eran productos que con el tiempo se podían degradar sin necesidad de estar en el ecosistema por siglos. El problema empieza cuando empezamos a fabricar productos sintéticos, que no van de la mano con el proceso regenerativo de la naturaleza, ya que estos exceden por mucho el tiempo necesario para su degradación en comparación con el tiempo necesario para generar uno nuevo. Un ejemplo claro es que, el primer producto de plástico que fue producido en los años 50 aún no está ni por la mitad de su proceso de degradación; sin embargo, año tras año enviamos al mercado millones de toneladas de estos productos. En consecuencia, tenemos miles de millones de kilos de residuos que terminan siendo arrojados a rellenos sanitarios, ríos u océanos. Todo lo contrario, ocurre en la naturaleza donde desde el inicio hasta el final, los residuos son siempre parte de una cadena, porque nada de lo que en ella se genera no tiene una razón de ser.

En Europa, otro ejemplo del impacto negativo está en la moda fast fashion, que consiste en usar la ropa por un corto periodo de tiempo; el problema con esta ropa es que por lo general están elaboradas con distintas fibras, por ejemplo, si la prenda está elaborada con mitad algodón y mitad poliéster no puede ser reciclado, terminarán como ropa de la mascota, trapeador o en el peor de los casos tirados en un vertedero. Hay estudios donde se sostiene que la ropa viaja mínimo por cinco países antes de ser comprado en Europa y definitivamente para llegar a América Latina recorra más. En ese caso, hay mucho consumo de energía, aumento de huella de carbono y mucha materia prima que se utiliza. Resumiendo, la economía circular se basa en no desperdiciar nada de cada producto que pueda ser considerado como un desecho, sino que estos ¨desechos¨ sean parte de una nueva cadena de valor para tu propia empresa o para cualquier otra. Más allá de la filantropía y del cuidado del medio ambiente, el tema es la conservación de la materia prima. Si se abusa del consumo del gas, extracción de metales, etc. las empresas podrán ganar mucho dinero en los próximos 40 a 50 años, pero en cara al futuro, probablemente encarezca la materia prima o se tenga un acceso reducido a estos. Para poder equilibrarlo se debe apostar por la sustentabilidad, es decir, pensar en el futuro acceso de la materia prima aplicando la economía circular.

Actualmente, se observan cada vez más iniciativas empresariales que buscan algo más allá del beneficio económico y personas comprometidas con el medio ambiente, ¿qué es ser un consumidor responsable?

Un consumidor responsable es aquel que se da el tiempo de leer la etiqueta. Cuando lees la etiqueta y te das cuenta de lo que estás consumiendo, empiezas a darle valor. En el mercado existen una gran variedad de productos del mismo rubro. Pero, cuando elegimos aquellos que tengan un sello de eco friendly, o cuyos empaques sean hechos de material recuperado o que sea fácil de reciclar, o en último caso, importado de países en los cuales no se explota la mano de obra infantil; estamos ejerciendo responsablemente nuestra función de consumidor. Recordemos que el mercado ofrece sólo aquello que nosotros estemos dispuestos a comprar.

Desde hace algunos años, las empresas están migrando de un modelo de economía lineal a uno circular, este cambio se ha evidenciado especialmente en la Unión Europea, ¿cuál es el problema del modelo económico lineal?

El problema con la economía lineal es que genera mucho residuo y genera una gran demanda de materias primas; por consiguiente, tiene un gran impacto en el medio ambiente. El problema del consumismo en que vivimos, basado en una economía lineal, es que en algún momento vamos a terminar con todas las materias primas. Como vivimos en un mundo limitado y nuestro planeta no crece, por más ingeniería que ejecutemos para generar los procesos y aumentar la productividad, nuestra necesidad de materias primas aumenta más rápido que la regeneración de nuestros recursos. Entonces, toca migrar de una economía lineal a una economía circular para poder reutilizar cada vez más materias primas y poder satisfacer la demanda de la población que todos los años sigue en aumento.

Muchas empresas especialmente industrias textiles ofrecen sus productos a bajo costo; sin embargo, estos productos tienen una vida útil corta que al final terminan en el vertedero, ¿por qué es importante el enfoque de sostenibilidad en una empresa?

Las empresas textiles son el segundo rubro más contaminante del planeta y esto se basa en dos temas: el primero es que el cultivo de algodón, el cual requiere de un consumo hídrico alto; y el segundo, el rubro textil donde hay mucha mixtura de fibras. El problema es, cuando mezclamos las fibras de distintos materiales, al final de la vida útil, estos no se pueden separar; en consecuencia, no puedes volver a reutilizarlos o reprocesarlos. Lo que quedaría por hacer es un downgrade, es decir, le bajas la calidad al uso final. Entonces, ¿qué es lo que tendría que hacer? Aquí hay dos caminos: primero nos quitamos esa moda del fast fashion de las empresas europeas como ZARA y H&M. Lo otro es elaborar prendas que tengan un tiempo de vida útil larga, aplicando más tecnología a los materiales; por ejemplo, en Los Países Bajos hay una empresa que fabrica ropa en base a poliéster, tiene una garantía de cinco años y puede ser reciclada siete veces, esta prenda tendría 35 años de vida útil y no es simplemente una prenda que vas a usar dos o tres meses para después desecharlo. Además, luego del tiempo de vida útil puedes entregarlo a la empresa como parte de pago y ellos te proporcionan otra nueva. Lo que hacen con este material es que lo vuelven a procesar para fabricar una nueva. Con este ejemplo, vemos el tema de la economía circular aplicado en el rubro textil que genera mucho impacto contribuyendo en la reducción de residuos sólidos.

El hecho de que el producto sea barato y tenga una vida útil larga, ¿no sería una desventaja para la empresa?

Aquí viene el cambio radical, a lo que va el futuro es a empezar a replantear todos los modelos de negocio. El modelo de negocio de repente ya no es una compra-venta, sino se basa en el alquiler, como lo vienen haciendo en otros rubros; por ejemplo, en H&M de Suecia, probaron rentarte la ropa, tú la usas y lo devuelves. La ropa debe tener ciertas características, como estar hecha para que pueda ser fácil de lavar y no pierda calidad, también de la facilidad para reprocesarlo. Si antes te ibas a comprar ropa dos veces al año y gastabas 800 soles, que pasaría si te dicen, que, por la misma cantidad, alquilan por 12 meses las prendas que necesitas. En la economía circular, las empresas varían su modelo de negocio para hacer que sigan generando rentabilidad, pero con soluciones más sostenibles.

 

“Las empresas varían su modelo de negocio para hacer que sigan generando rentabilidad, pero con soluciones más sostenibles.”

Es cierto que la prevención de residuos, el diseño ecológico y la reutilización podrían suponer para las empresas un ahorro; sin embargo, ¿cuáles son los problemas o barreras que debe superar la economía circular?

El gran problema es que actualmente la industria no está hecha para un cambio rápido. Como la economía circular se basa en un 70% en el diseño, cambiar los productos que salen al mercado tomarían gran tiempo. Transformar un modelo de negocio como lo está haciendo Philips en los aeropuertos o Caterpillar en sus maquinarias, lleva un gran tiempo planearlo, ejecutarlo y que el mercado empiece a adaptarse. Ese transcurso de tiempo va a generar muchos problemas, y un impacto en el statu quo de los mismos trabajadores de las empresas. En el rubro del plástico, por ejemplo, es factible trabajar con material reciclado, pero eso implica tener que obtener este material de calidad, un personal que esté capacitado para recolectar y separar de manera correcta y que el ciudadano pueda segregar correctamente los materiales desde su casa, pero toda esa línea va a requerir tiempo,  probablemente por ese periodo, se trabaje con un material de baja calidad y por ende, se fabrique productos de baja calidad y ese producto cuando llega al mercado, el consumidor que aún no está mentalizado en ser responsable, no lo aceptará. La empresa al ver esta situación como un problema; deja de utilizar materia reciclada y regresa a la materia virgen. Allí vemos esos impactos que tienen que ser en algún momento normados por el estado, para incentivar, pero no solo a la empresa, sino también al consumidor y al usuario de a pie. Todos somos parte de una cadena, es importante concientizarnos y poner de nuestro lado para ver un cambio.

Actualmente el enfoque que se está aplicando en muchos países es la reutilización y el uso de menos residuos, tema que ha resaltado en los últimos meses debido a la crisis que actualmente afrontamos, ¿en nuestro país se aplica la economía circular?, ¿cómo se está implementando?

La economía circular se aplica en casos puntuales, por ejemplo, en la industria de las botellas PET de la empresa San Miguel Industrias, empresa que ha empezado a invertir en maquinarias; otro aspecto es que también están asociados a un grupo de recicladores; por consiguiente, presentan toda una cadena de suministros. San Miguel Industrias PET es una de las empresas más grandes del país que está aplicando la economía circular; fabrican, desechan, recolectan para volver a reprocesar. Casos de esta envergadura son contados. Existe un gran porcentaje de empresas que no aplican este tipo de economía; hay mucho campo de acción.

Si bien estos temas son muy controversiales, de una u otra manera estamos expuestos a diferentes posturas. ¿Son las empresas locales conscientes de que pueden implementar este tipo de economía?

 

“Las empresas deben tener muy claro que migrar hacia una economía circular es sustentable y sostenible con el tiempo.”

Considero que es prematuro hablar de concientización, las entidades aún lo están; pero, considero que es una opción llegar hacia ello. Las empresas deben tener muy claro que migrar hacia una economía circular es sustentable y sostenible con el tiempo. Vivimos en una época donde tenemos al alcance las materias primas, por más que los precios vengan subiendo de valor en los últimos años, aún hay facilidad de llegar a ellos. Con este crecimiento abrupto de consumo, en unos 40 años vamos a tener un limitado exceso de la materia prima; por ende, un encarecimiento constante de los precios; ergo, las empresas van a empezar a cerrar porque no podrán continuar con su línea de producción. 

A las empresas no les queda otra que empezar a adaptarse y el que se adapte primero va a generar: en primer lugar, más gastos; segundo, más rentabilidad. Hasta que no empiecen a hacerse conocidos estos casos de éxito, no se dará una concientización a fondo. Es un camino que el Estado ha iniciado con la hoja de ruta y empezará a tener resultados en los siguientes cinco, diez años.

En su formación como ingeniero químico, usted decidió abocarse al tema de innovación, planeamiento estratégico, tecnología de la información, entre otros temas ligados a la sostenibilidad. Ha logrado complementar estas ideas y platicar sobre temas afines en una red de voluntariado que ha fundado llamado EcoGrowback. ¿Qué es y cómo surge EcoGrowback?

EcoGrowback nace como un proyecto de sustentabilidad de una empresa española en la que me encontraba laborando; empresa que distribuye resinas de polietileno a nivel mundial, y que se preocupa por el tema de la sostenibilidad. Me recomendaron la responsabilidad de armar proyectos de este rubro en el país. Se hizo un análisis previo, para la innovación: en primer lugar, se debe entender la causa raíz del problema para poder plantear soluciones. Se comprendió que la reciclabilidad del plástico no puede llevarse a cabo mientras no exista una correcta segregación desde la fuente y sobre todo en los hogares. Mientras no exista concientización de las personas para que en casa se logre segregar correctamente el plástico, no se iba a pensar en utilizar material reciclado para poder fabricar nuevos productos. Por ese motivo, nosotros dijimos que la concientización era la base. Surgió la pregunta: ¿cómo concientizamos a la mayor cantidad de personas?, mediante charlas y foros es muy complicado poder ejecutarlo, pero no imposible. Debido a ello, apostamos a poder llegar a todos los hogares con el mensaje. Nos replanteamos: ¿cómo llegamos a un hogar?, por medio de flyer u otro tipo de anuncio no iba a generar el mismo impacto. Entendimos que la concientización tiene que venir desde casa; los hijos terminan influyendo en los padres. Cuando vemos campañas las cuales apuestan a que los niños empiecen a concientizar a los padres, hay mayor impacto. Surgió nuevamente la siguiente pregunta: ¿por qué no vamos a colegios a transmitir el mensaje de la importancia de poder segregar los residuos sólidos en casa? Así, se consolidó una red de voluntariado de universitarios. Empezamos concientizando a universitarios para que ellos sean los concientizadores; generando un círculo virtuoso. Antes de la pandemia estuvo dando buenos resultados. Fuimos a varios colegios, concientizamos a más de 1500 escolares, se generó un equipo en la Universidad del Callao, se estructuró un equipo en Tumbes. Lamentablemente, el estado de emergencia ha frenado los proyectos; si bien es cierto, existe la virtualización para estos temas, por ello; estamos en el proceso de reinventarnos para regresar.

Abordando el tema de sustentabilidad y sostenibilidad, ¿considera que Ecogrowback facilita la influencia de la economía circular en el país?

Definitivamente, la influencia de EcoGrowback es la base. No podemos pensar en una economía circular sin que las personas empiecen a segregar sus residuos en casa. Vemos los casos de éxito de Alemania, Países Bajos, y la gran mayoría de países de Europa, donde es un hábito separar los residuos sólidos antes de desecharlos. Es mucho más fácil que la empresa pueda recuperar toda esta materia prima para poder volver a reprocesarlos y que entren nuevamente en la cadena de valor. En el Perú mientras no se logre eso, las empresas estarán atadas de manos porque no tendrán acceso a la materia prima. A las empresas a las cuales se les ha presentado el proyecto, EcoGrowback, han estado muy interesadas en poder apoyar. En épocas de pandemia, las empresas están pensando en sobrevivir, ya cuando pase y se estabilice económicamente, pensarán en apoyar nuevamente este tipo de proyectos.

 

“No podemos pensar en una economía circular sin que las personas empiecen a segregar sus residuos en casa.”

Finalmente, ¿qué estrategias o actividades cree que se pueden implementar para promover la economía circular?

Lo básico en este punto, es la concientización. Mientras más empresas concientizadas existan, será mejor. Para ello debe haber más personas capacitadas. En el Perú hay pocas personas que en realidad estén aptas para desarrollar este tema. Por ejemplo, de una red muy grande y conocida de consultores en economía circular a nivel europeo, sólo existe una persona certificada en el Perú. Espero que muy pronto, este número de consultores certificados empiece a aumentar, para que sean ellos quienes transmitan el mensaje a la industria y en conjunto con EcoGrowback, y otras iniciativas parecidas a nivel nacional, podamos empezar a desarrollar proyectos en conjunto para el desarrollo a gran escala de empresas con modelos de negocio basados en economía circular.

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