LA AGRICULTURA URBANA. UNA VÍA HACIA CIUDADES SOSTENIBLES

Por: Shaloom Yeamy Salas Escarcena

Octubre 11, 2020

César Santa Cruz León

Agrónomo con experiencia en diseño e instalación de áreas verdes, agricultura urbana y huertos orgánicos, cuenta con diversos diplomados de la Universidad ESAN y UNALM. Actual jefe de innovación en ThaniMuya SAC.

Fuente: Archivo personal

¿Qué es ThaniMuya? ¿Cómo es su relación entre cafetaleros y agricultores?

ThaniMuya se crea en el 2011, y venimos ejecutando labores en los caseríos de Perené y Pampa Hermosa, en la provincia y distrito de Chanchamayo, Junín. Nuestros primeros proyectos fueron de banco de germoplasma, producción de hortalizas y frutas como la cocona y el plátano (en la actualidad, venimos desarrollando un jardín varietal de estos). 

Donde nos encontramos, no hay siembra de café, ya que se desarrolla a mayor altitud; sin embargo, las parcelas de café se valen de la misma microcuenca. Es por eso por lo que nos centramos en una mayor producción de cítricos, piña, papaya, cacao. 

Estamos enfocados en apoyar a la mayor cantidad de familias que usan agricultura tradicional; queremos que sean partícipes de una apuesta moderna y sustentable. Así, se aúnan esfuerzos de la empresa privada y los agricultores; es por ello que buscamos asociarnos con dos organismos importantes de la zona: la Asociación de agricultores del Puente Peruvian y la Asociación de cafetaleros de Villa Rica.

¿Cuál es la apuesta de ThaniMuya en cuanto a la agricultura sostenible e investigación?

En el Perú, gran parte de la producción agrícola nacional es agricultura familiar, esta no se caracteriza por tener una técnica muy elevada ni implementar mucha tecnología, por lo que apuntamos a mejorar los parámetros de producción agrícola en la Selva Central y así poner en vitrina productos tropicales no tradicionales con alta calidad y potencial nutritivo, enmarcado con los niveles de exigencia del mercado limeño.  Se busca reforzar a nivel local para apuntar a un mercado nacional con miras a la exportación.

Todos nuestros procesos tienen visiones ecoeficientes, a través de la huella de carbono positiva; un ejemplo de esto es el reciclaje natural de nutrientes. Por ello, el aprovechamiento de los residuos debe ser máximo para usarlo en distintas etapas como por ejemplo el compostaje o formulaciones de sustratos. Otra forma es utilizar fuentes diferentes de energía como la energía solar, eólica e hidráulica; todo esto diseñado bajo un fondo de sostenibilidad y queriendo crear conciencia en la sociedad.

Trabajamos la recuperación del suelo y laderas donde hay zonas deforestadas, se da a través de terrazas de contención que eviten la caída de la ladera y el movimiento del suelo; los cultivos también se trabajan en curvas de nivel para evitar la erosión en el suelo. 

Participamos en la identificación, inventario y puesta en valor de especies locales, tanto para plantas con fines económicos (de cultivo) y fines ornamentales, pues existe cierto tipo de vegetación que es usada solo por los agricultores; un ejemplo de esto es haber encontrado un tipo de cacao “Chocho” que tiene un germoplasma con características promisorias para que pueda ser puesto en valor y se pueda conservar. Tenemos también un proyecto de abejas meliponas (nativas del Perú), ya que son de gran importancia porque ayudan a incrementar la producción debido a la acción polinizante y porque son fundamentales en el ecosistema.

Por último, están los proyectos de agroturismo sostenible, en donde deben estar identificadas zonas de atractivo turístico.

Por mucho tiempo ha existido una agricultura expansionista donde se depreda el bosque para obtener más terrenos de cultivo. ¿A los agricultores les afectó la propuesta de preservar los bosques?

Antiguamente, existía la cultura de roza y quema, donde había un modelo de depredación y los cultivos duraban como máximo 5 años. En parte, gracias a los efectos del cambio climático, los pobladores se han dado cuenta de la importancia hídrica de los bosques pues hay menos agua en el río en la época de lluvia, hay continuos deslizamientos, por lo que sigue siendo importante la concientización.

La zonificación permite saber qué zonas son importantes e intangibles para la captación de lluvia. Además, en el bosque existen los Productos Forestales no Maderables que permiten el balance entre las alternativas productivas y la conservación.

Sabiendo que el principal problema de los bosques es el cambio en el uso del suelo, en algunos países se está incitando a la creación de más parques y zonas protegidas para frenar la deforestación y pérdida de biodiversidad ¿Usted cree que este el enfoque adecuado?

Definitivamente es la estrategia más exitosa que se ha encontrado hasta este momento. Sin embargo, hemos llegado a un punto en que muchas autoridades y políticos no entienden porqué necesitamos más Áreas Protegidas, se deben presentar argumentos y justificaciones donde se diferencien y planteen muy bien los objetivos, lo que termina dificultando mucho más su creación.

Si podemos demostrar que determinadas áreas protegidas proveen de agua para poblaciones en las cuencas bajas, o valorar determinados beneficios como los servicios ecosistémicos para algunas comunidades, ayudaría a que el Ministerio de Economía lo considere, pues es un tema de presupuesto ya que también hay un mal uso de este. Se debe asegurar la protección del personal que cuida estas áreas.

Los mercados son uno de los principales puntos de venta para la carne de monte ¿Cuál podría ser el manejo adecuado para la concientización en la ciudad?

Así como para le gente de la Costa el ceviche es importante, para las personas de la Amazonía, elementos como los huevos de taricaya, es parte de sus hábitos alimenticios.

La concientización va de la mano con campañas a través de la radio, televisión, afiches.  Se deben promover otras especies y diversificar la oferta para el comprador; esto requiere mucha inversión e intermediarios como el MINSA, MININTER, MINTRA.

Por un lado, es ilegal la comercialización de carne, pero los mismos sectores productivos son los que promueven estos alimentos.

Además de la carne para consumo humano, existen muchas tradiciones y rituales donde se cazan animales silvestres para luego comercializarlos. ¿Qué autoridades y/o instituciones deben ser las encargadas para frenar esta caza indiscriminada?

Debe ser tarea del SERFOR; los Ministerios y Gobiernos Regionales no tienen la capacidad logística o técnica para poder generar conciencia o educar a las comunidades en el tema de manejo de recursos. Las instituciones no ven a la academia como aliados, y esta es la que debería ser capaz de tener un centro de datos de biodiversidad; las universidades pondrían a los investigadores y los Gobiernos Regionales el presupuesto.

En relación con la pregunta anterior, ¿Cómo cree usted que se pueden cambiar estos hábitos de alimentación/ rituales/ costumbres para evitar un posible caso como el Coronavirus?

Es un tema de recursos y tiempo, ya que se debe conseguir aprovechar los recursos de manera más sostenible, así como cambiar las condiciones sanitarias de los mercados. En Perú no sería posible realizar fiscalización por un tema de presupuesto y recursos humanos.

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