ONG GRUPO RANA – EN BÚSQUEDA DE LA CONSERVACIÓN Y CONCIENTIZACIÓN AMBIENTAL

Por: Daniella Maria Calvimontes Eguiluz

Octubre, 2020

Vanessa Sánchez

Coordinadora de Proyectos Lima de la ONG Grupo Rana, nos comenta los nuevos proyectos de investigación y concientización ambiental que realizan con el objetivo de promover la conservación de especies endémicas del Perú.

Fuente: Archivo personal.

Este mes conversamos con Vanessa Sánchez, coordinadora de Proyectos en Lima y encargada del Voluntariado Formación de Futuros Líderes y Lideresas de la Conservación de la ONG Grupo Rana. Una organización sin fines de lucro creada en el 2017 con el objetivo de desarrollar proyectos de investigación, divulgación científica, educación y gestión ambiental para la conservación de la rana gigante de Junín y la rana Wanchas de Junín. 

Vanessa es una estudiante de rotaciones de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Peruana Cayetano Heredia dedicada a la conservación de especies de anfibios y reptiles endémicos del Perú. Nos comenta la historia y los proyectos actuales del Grupo Rana, invitándonos a ser parte de la comunidad Rana. Además, nos cuenta sobre su proyecto personal de conservación con el gecko de Lima.

Nos puedes contar un poco la historia de la ONG  Grupo Rana

Grupo Rana, acrónimo para Respuestas y Acciones para la Naturaleza y sus Amenazas, es una organización sin fines de lucro que nace en el 2017 por la iniciativa de tres personas: Luis Castillo, Rogger Moreno y Oscar Damian quienes asumieron un compromiso con la naturaleza y la sociedad trabajando por la conservación de la biodiversidad y los ecosistemas debido a que observaron una problemática latente en unas de las regiones de nuestro país, Junín y Pasco, con dos ranas altoandinas del Centro del Perú: Telmatobius macrostomus, conocida como la rana gigante de Junín,  y Telmatobius brachydactylus, también llamada la Wanchas de Junín. La primera es considerada una de las ranas acuáticas más grandes del mundo y la segunda presenta unos patrones de manchas muy curiosos en todo el cuerpo, ambas siendo totalmente acuáticas y habitando en el lago Junín y sus afluentes. Estas dos ranas son importantes porque cumplen un rol en la cadena trófico del lago Junín y, a su vez, sirven como recurso económico para la población aledaña a este lago.

 

A pesar de ello, actualmente se encuentran en peligro de extinción por alteraciones en su hábitat, contaminación, sobrexplotación de la especie, especies invasoras y cambio climático. Es ahí donde el Grupo Rana decide empezar sus esfuerzos de conservación de estas ranas y sus ecosistemas, desarrollando proyectos de investigación que incluyen monitoreo biológico de estas especies y también proyectos de Ciencia Ciudadana con niños y niñas, y ahora también pobladores de Junín. En 2019, mi compañera Jhusely Navarro y yo nos unimos como parte de este gran equipo de conservación. A partir de ello, comenzamos a trabajar en conjunto en las regiones de Junín, Pasco y Lima. Si bien en Lima no se encontraban estas ranas, teníamos varias personas interesadas y preocupadas por apoyar a su conservación. A medida que desarrollábamos trabajos en esta ciudad nos dimos cuenta de otras problemáticas, como la amenaza de varias especies producto del tráfico ilegal de fauna silvestre y la falta de conexión con la naturaleza.

Wachas de Junin. Fuente: Archivo Personal

Como ONG, ustedes apoyan las metas Aichi. Sin embargo, estas no son muy conocidas, ¿nos puedes explicar en qué consisten estas metas y cómo aportan a ellas?

Las metas Aichi para la Diversidad Biológica vienen a ser un conjunto de 20 metas agrupadas en torno a cinco Objetivos Estratégicos, los cuales deben alcanzarse este año 2020. Estas metas forman parte del Plan Estratégico para la Diversidad Biológica, habiéndose aprobado en el año 2010 y tienen como objetivo frenar la pérdida de biodiversidad, promover el uso sostenible de los recursos naturales, mejorar el cuidado de los ecosistemas, aumentar los beneficios de la diversidad biológica y mejorar la participación y conocimiento de las personas sobre este tema.

Como Grupo Rana aportamos a las metas Aichi 1 (Concientizar a las personas sobre la importancia de las personas), 11 (Conservación del agua), 12 (Prevenir la extinción de especies), 14 (Restaurar y salvaguardar los ecosistemas), 18 (Respeto hacia las comunidades indígenas y locales) y 19 (Difundir conocimientos relacionados a la diversidad biológica). Para ello, desde el 2017, nos encontramos trabajando en la conservación de las ranas altoandinas, así como sus ecosistemas dentro de la Reserva Nacional de Junín, Santuario Histórico de Chacamarca y el Santuario Nacional de Huayllay. Además del proyecto de ciencia ciudadana con niños y niñas, en Lima apoyamos  a la educación  ambiental y ciencia participativa con el proyecto “Conociendo y Cuidando mi Fauna Peruana” que promueve la participación de niños y los impulsa a tener un impacto positivo desde sus casas; con la campaña contra el tráfico ilegal de animales silvestres  “Una sola salud” que contiene el mensaje YoNoSoyCómplice y con  eventos como el City Natural Challenge y la Gran Bio Búsqueda del Sur que busca conocer la biodiversidad que existe en nuestras ciudades con participación ciudadana, así como reconectarnos con la naturaleza. 

También contribuimos a los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU). En específico al ODS 4 de Educación de Calidad, 11 de Ciudades y Comunidades sostenibles, 13 Acción por el Clima, 15 Vida de Ecosistemas Terrestres y 17 de Alianzas para lograr los objetivos

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Proyecto Ciencia ciudadana Junín. Fuente: Archivo Personal

¿Qué tipos de proyectos se están dando en Junín por parte del Grupo RANA?

Estamos desarrollando el proyecto de conservación de Anfibios Antoaldinos del Centro del Perú que se centra en realizar un monitoreo biológico de ambas especies (la rana gigante de Junín y la rana Wanchas de Junín) en diferentes afluentes del Lago Junín, para medir la población y la conservación de sus hábitats.

 

También tenemos el proyecto de Ciencia Ciudadana con niños y niñas del colegio de Junín, con el objetivo de concientizar a los escolares sobre la existencia de estas ranas y su importancia en el ecosistema. Para ello, llevamos a los niños a los centros de monitoreo y así son parte de la experiencia. Ellos mismos pesan a las ranas, toman notas y realizan las búsquedas. Siempre con la ayuda y apoyo de especialistas en campo. Además, se complementa con sesiones teóricas. Definitivamente, es una experiencia diferente e interesante para los niños.

Has mencionado varios proyectos en Lima, como la “Gran Bio Búsqueda del Sur”. Nos puedes comentar en qué consistió y con qué otras organizaciones participaron.

Esta iniciativa nace de unos compañeros de Australia de crear el evento de la “Gran Bio Búsqueda del Sur 2020” con el objetivo de registrar la mayor cantidad de biodiversidad del Hemisferio Sur en primavera [con los aplicativos Seek y iNaturalist]. Una época que se presta mucho para poder registrar la fauna y flora de nuestra ciudad. 

 

Ante ello, en el mes de agosto nos invitan a ser parte de este evento representando al Perú. Como era la primera vez que se desarrollaba este evento, decidimos desarrollarlo en la ciudad de Lima. Fue realmente un desafío, no solo porque era la primera vez que representamos a nuestro país, sino también porque nos encontrábamos en una situación difícil por el COVID-19 que nos mantenía aislados. Pero con el apoyo de más de 30 organizaciones peruanas dedicadas a la biodiversidad y su conservación, logramos brindar capacitaciones con ponentes nacionales e internacionales sobre el uso del aplicativo. La aplicación iNaturalist es una comunidad de científicos y naturalistas que suben registros fotográficos de especies de flora y fauna que encuentran en sus ciudades. De esta manera, permite a investigadores utilizar los datos para emplearlos en sus proyectos. Es muy interactiva y te permite aprender sobre nuevas especies. También nos centramos en algo muy importante: llevar el aplicativo Seek a los niños. Este aplicativo es más amigable, pero cumple la misma función. A mí me gusta llamarlo el Pokédex ambiental (risas). Asumimos el reto de llevar la capacitación a los hogares y nos contactamos con la organización ChiquiCiencia. Juntos llegamos a capacitar a  258 niños y 233 niñas y sus respectivos padres, y obtuvimos muy buenos resultados, ocupando el segundo lugar en mayor número de observaciones de 183 proyectos de iNaturalist del Hemisferio Sur, el octavo puesto en número de especies y el segundo puesto en cuanto a mayor número de participantes.

 

Es muy gratificante saber que los usuarios siguen utilizando el aplicativo. Muchas veces, en nuestro día a día, nos desconectamos de la naturaleza. Pero gracias a estos aplicativos, uno puede dedicarse un tiempo a registrar y conocer la biodiversidad que nos rodea. Muchos padres nos escribieron, agradeciéndonos porque había sido un momento para compartir con sus hijos; ya sea observando la diversidad de su jardín, del parque o incluso desde su ventana. Este tipo de eventos son importantes porque nos permite reconectarnos con la naturaleza.  Cuando se conoce una especie esta toma un valor para uno, empieza a preocuparse sobre su importancia y, ahí, es donde inicia la gran labor de concientizar sobre su conservación.

Fuente: Página de Facebook de ONG Grupo Rana

Mencionaste la campaña contra el tráfico ilegal de animales silvestres “Una sola salud”, ¿nos puedes comentar un poco más sobre este proyecto?

El proyecto se llama “Curso Semillero: Conexión por la Conservación”, elaborado en conjunto con las organizaciones Enfoque y Econcientízate. Hemos participado en el concurso “Crea para Lima”, que consistía en generar proyectos y emprendimientos innovadores que beneficien a la sociedad. Fue un gran esfuerzo de parte de todas las organizaciones y valió la pena ya que logramos ganar el primer puesto.

 

Este proyecto consistía en concientizar a los adolescentes del Perú sobre la importancia de la conservación, tanto de la biodiversidad como de sus ecosistemas. Bajo el enfoque de “Una sola salud” y el hashtag YoNoSoyCómplice se busca poner frente al tráfico ilegal de fauna silvestre y evitar que las barreras naturales entre animales y personas se sigan destruyendo. 

 

El curso virtual está enfocado en adolescentes, ya que consideramos un público que tiene poco espacio cuando se habla de educación ambiental. Antes de lanzar el proyecto, realizamos encuestas a los adolescentes, los cuales muchos de ellos, por no decir todos, querían participar y formar parte del cambio. El curso cuenta con charlas de investigadores con proyectos científicos relacionados a la conservación y con presentaciones de las organizaciones que participaban para que ellos vieran cómo pueden colaborar. Los adolescentes serán los que lideren el mensaje YoNoSoyCómplice, presentando diferentes estrategias contra el tráfico ilegal y soluciones para la conservación de los animales embajadores de las organizaciones.

 

Fuente: Página Facebook ONG Grupo Rana

¿Este proyecto es solo para Lima o también para otros departamentos?

Este primer año es solo para colegios de Lima, con mira a poder replicarlo en diferentes departamentos del Perú. No solo queremos capacitar a un público objetivo que pueda pagar por el curso; sino con la ayuda del donativo que se realiza al pagar las clases, vamos a poder dar la experiencia a estudiantes de colegios públicos de bajos recursos.

Otro proyecto importante en la organización es el voluntariado, nos puedes explicar en qué consiste y cómo es la experiencia.

En los años 2018 y 2019 consistía en reuniones mensuales en el que se capacitaban en las diferentes actividades de los proyectos que se desarrollaban en el Grupo Rana. Los interesados tenían la oportunidad de poder ir a Junín y vivir la experiencia del proyecto de conservación de las ranas andinas. Este año debido a la pandemia tuvimos que reestructurar todo nuestro programa de voluntariado a un mundo virtual. Esto fue un desafío, pero tratamos de verlo como una oportunidad. Así que decidimos lanzar el voluntariado a todo el Perú. Tuvimos una gran acogida, muchas personas se apuntaron para querer ser parte. Seleccionamos a quince personas de diferentes ciudades (Lima, Junín, Arequipa, Trujillo y Cusco) que, actualmente, se encuentran participando en diferentes proyectos que estamos desarrollando, como en el “proyecto piloto” con el que empezó la organización llamado Info Rana que busca generar difusión y divulgación científica. Nosotros que nos encontramos en el mundo científico conocemos los artículos científicos, tenemos que leernos constantemente; pero es difícil que esa información llegue al público general y que se pueda entender. El objetivo de este proyecto es llevar artículos que son muy complejos a una manera sencilla, mediante las infografías, de esta manera también valorar todo el trabajo que realizan investigadores peruanos. Los voluntarios también son parte de los eventos como “La Gran Bio búsqueda del Sur”.

Estos años hemos implementado las capacitaciones semanales en diferentes áreas de conservación, con énfasis en los proyectos que realizamos. Creemos que este voluntariado es para formar futuros líderes de la conservación. Todos los voluntarios participan mucho en las capacitaciones, demuestran interés en los proyectos que presentamos y en generar un buen trabajo. Como los voluntariados duran 6 meses y la convocatoria es a mediados de año; este acaba en diciembre, pero ahí no acaba nuestro trabajo. Nosotros brindamos retroalimentaciones durante el próximo año, de esta manera podemos ver cómo Rana los ha ayudado a generar un cambio positivo y conocer sus nuevas iniciativas de participación. 

Fuente: Página de Facebook de ONG Grupo Rana

¿Cómo descubriste y decidiste ser coordinadora del programa?

A fines del 2017 me enteré por una publicación en Facebook de que el grupo RANA estaba dando una charla sobre la conservación de anfibios altoandinos y me llamó mucho la atención, debido a que en esa época conocía pocos proyectos sobre la conservación de anfibios y reptiles. Entonces cuando vi esa charla asistí sin pensarlo; fue una muy bonita experiencia. Uno de los factores decisivos era la pasión con la que hablaban de las ranas y también que eran jóvenes como yo que se interesaban por una especie y su conservación. Luego, me contacté con ellos porque en ese tiempo era coordinadora de un grupo de medicina de conservación en mi universidad y decidimos invitarlos para que compartieran su experiencia. 

Unos meses después, el grupo Rana abrió la convocatoria para el primer voluntariado y postulé. Fui aceptada y comenzamos a trabajar en el proyecto de Info Rana. Luego del voluntariado, seguí apoyando en otros proyectos. En el 2018, lanzaron una convocatoria para realizar un monitoreo en la Reserva Nacional de Junín ya que habían ganado un premio de Nat Geo y tuve la oportunidad de ser seleccionada y tener una experiencia muy bonita en la reserva. Un tiempo después, me llaman para ofrecerme ser coordinadora de la organización. Sin duda, la acepté y empezamos a trabajar en conjunto. Y en el 2019, me invitan a ser asociada y me nombraron coordinadora de proyectos en la ciudad de Lima. Creo que yo no decidí, sino las cosas se debieron al esfuerzo y dedicación de apoyar al grupo y la conservación de la diversidad.

¿Conoces o eres parte de algunos otros proyectos relacionados a la biodiversidad del Perú?

En el 2017, un profesor de mi universidad, Roberto Elías, me invita junto con dos compañeros a apoyar en el laboratorio de vida silvestre de la Universidad Peruana Cayetano Heredia en la facultad de Veterinaria, en especial en el Proyecto Gecko de Lima. En ese momento no conocía la especie, sin embargo, acepté la propuesta. Inmediatamente, nos pusimos a trabajar en acondicionar el laboratorio para poder criar a esta especie. Luego de casi un año, nos llegaron los primeros individuos de gecko de Lima (Phyllodactylus sentosus); unos pequeños animalitos muy curiosos que, a pesar de ser endémico de Lima, muy pocos lo conocen. El gecko se encuentra en peligro de extinción debido a que vivimos en una “isla de cemento” y ellos se han tenido que aislar en las huacas y no tienen comunicación entre las poblaciones. A pesar de que esta especie es completamente inofensiva, muchas personas creen que son venenosos debido a su color naranja. Bueno, y estos pequeños no ayudan mucho porque cuando se sienten amenazados, levantan la cola como si fueran un alacrán, aunque no tienen veneno. A partir de una salida de campo, decidí hacer mi tesis sobre el protocolo de crianza y reproducción en cautiverio de esta especie para su conservación. De esta manera, en un futuro se podrá introducirlo y reforzar poblaciones. 

El grupo Rana también me permite difundir estos conocimientos que voy adquiriendo de esta especie a través del voluntariado. Creo que cuando hablo se siente que estoy enamorada de estos pequeños (risas).

Gecko de Lima. Fuente: Archivo Personal

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