El mejor residuo es el que no se genera

Por: Daniella Maria Calvimontes Eguiluz

Agosto, 2020

Roxana Díaz

Magíster en Economía de los Recursos Naturales y del Ambiente, cautivada por el modelo de economía circular nos da una pequeña reflexión sobre qué cambios podemos realizar personalmente para apoyar esta transición. Además, nos cuenta sobre la situación de la economía circular y reciclaje en Lima. Roxana tiene 12 años de experiencia en el sector público y privado. Ha participado en la elaboración de la Ley peruana que regula el plástico de un solo uso y su reglamento; además en el Reglamento técnico de bolsas de plástico biodegradables. Participó en el proyecto “Acelerando el Cambio hacia una Economía Circular en Plásticos” del grupo GEA. Actualmente, forma parte del Scientific Advisory Committee on Marine Plastic Litter and Microplastics del Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente y del equipo Recíclame, organización que apoya la transición a la Economía Circular de Perú.

Fuente: Archivo personal.

¿Quería comenzar con la frase “Una cosa es desear hacer los correcto; saber hacerlo es la parte crítica” de David Rosenberg, que se encuentra en tu nuevo artículo de LinkedIn. Ahí, lo relacionas con la economía circular, ¿pero crees que también pueda aplicar al tema de reciclaje?

Yo creo que es una frase, como muchas otras, que se aplican a cualquier aspecto. Desde de la parte emocional, actividad física, crianza de los hijos, cualquiera. Pero si nos centramos en la economía circular, sí, de todas maneras, sí. Todos estamos llenos de buenos propósitos, para que los propósitos logren su objetivo tenemos que saber cómo realizarlos. Eso requiere un esfuerzo nivel de aprendizaje de conocer y también al momento de aplicarlo.

Nos podrías comentar sobre tu experiencia en esta nueva iniciativa, la cual busca un impacto positivo en la concientización de la población limeña acerca del reciclaje

Me acabo de sumar a este proyecto hace cuatro meses. Me parece que es una institución que tiene mucho potencial porque esta buscando ser un referente. Tengo mucha ilusión y expectativa; pero estamos en proceso de construcción. Lo interesante es que es una organización que agrupa otras empresas y personas que realmente quieren mejorar y dar condiciones para que el Perú pueda transitar hacia una economía circular desde todos los aspectos.

Existe una gran cantidad de recicladores informales en la capital, los cuales reciben cierto sustento necesario para vivir.¿Consideras importante atraer a estos recicladores a la formalidad? ¿Cuáles deberían ser los roles de las municipalidades?

"Tienes que entender qué te mueve, porqué te mueve, de dónde viene lo que haces, hacia dónde va lo que haces, que mueve tus necesidades de consumo”

Los recicladores son actores muy importantes en la cadena de valor del reciclaje, deberían formar parte de cualquier modelo apuntando a una economía circular. Su situación requiere un análisis en nuestro nivel de mercado, se necesita mejorar las condiciones del mercado para que los recicladores también puedan mejorar las suyas. La idea es integrarlos y que ellos crezcan, a medida que se formalice el reciclaje en nuestro país. Si lo analizamos con analogías en otros países que están más avanzados en el tema, podemos ver los aspectos que podemos mejorar. Por ejemplo, Chile acaba de lanzar su proyecto de ley para entrar a una economía circular e incluye a los recicladores, formalizándolos. En entrevistas, el jefe del departamento de Economía circular de Chile señaló que cuando estaban desarrollando la última legislación, tuvieron varias reuniones con los representantes de los recicladores, ese resulta ser un aspecto muy importante. Se debe formar una asociación con los recicladores siendo ellos parte de la cadena, ellos la mueven, y sus peticiones son una mejora de condiciones, reconocimiento de su papel y un pago justo a su trabajo.

Solo soy ingeniera ambiental, no economista ambiental, pero considero que es un enfoque de mercado reconocer el rol de cada actor de la economía, darle las condiciones necesarias y así esta economía crecerá. Es importante darle valor a esta parte de la economía circular porque esta sustenta a nuestro país. En Perú, todavía nos falta mucho para promover y fortalecer las acciones de las municipalidades. Algunas contratan a los recicladores, ellos siendo los que administran todo el reciclaje. A manera de apreciación personal, un rol importante de las autoridades es acompañar al reciclador y darles las condiciones para que siga creciendo.

Tomando el tema del reciclaje del plástico. En una ponencia en el Instituto de Sostenibilidad, mencionaste que los residuos de plástico del país son transportados a Lima para ser reciclados. ¿Consideras que es un plan sustentable tanto para la ciudad como para el Perú?

Tenemos una economía centralizada en Lima, estos traslados de residuos responden a que la transformación solo se encuentra en la capital. Cuando hablamos de transformación, nos referimos a convertirlos en materia prima o semi-manufacturas que luego alimenta a nuevas industrias. En provincias se recoge el plástico que es compactado y son transportadas. Recién en Lima, se segregan, cortan, lavan y empieza el proceso de industrialización. Definitivamente lo más eficiente es descentralizar, pero este proceso tiene todos los retos que otros procesos de descentralización tienen en el país. Para mejorar la eficiencia del proceso de reciclaje resulta puntual abordar esta necesidad. Al igual que también debemos precisar en la informalidad, comportamientos monopólicos, barreras de entrada hacia ciertos mercados y falta de conocimientos técnicos en ciertos aspectos tanto de las personas como la infraestructura. En general, hay una serie de elementos que no solamente entran a la actividad de reciclaje, sino también forman parte de nuestra economía como país. ¿Entonces, el Perú necesita descentralizarse? Sí, definitivamente. ¿Está funcionando la manera como lo hacemos? No. Es por eso que hay una gran oportunidad de “re-pensar” lo que estamos haciendo. Personalmente, me atrae mucho el concepto de economía circular, debido a que es un modelo económico del que no solo tiene una perspectiva ambiental, sino también abarca el mercado y su economía. Una buena implementación de este modelo, podría solucionar algunas fallas en nuestro mercado actual.

Hablando de la economía circular, en conceptos generales, no es sólo reciclar, sino también reducir nuestra cantidad de residuos. Por ejemplo, luego de la ley de plásticos de un solo uso, muchas empresas empezaron a utilizar otros sustitutos. En esta cuestión, una lectora pregunta si la producción de bolsas de papel es una solución viable a pesar de la producción genera un gran impacto ambiental

Esta es una pregunta interesante. Cuando trabajé en la ley de plásticos, es una discusión que se tenía muchas veces. Primero partamos por lo que se entiende como economía circular. Si tú o cualquier persona, quiere transitar hacia un estilo de vida más circular, no basta con sustituir tus productos, incluso no basta con reducir. Tienes que entender qué te mueve, porqué te mueve, de dónde viene lo que haces, hacia dónde va lo que haces, qué mueve tus necesidades de consumo, ¿Realmente son necesidades? En la medida de lo posible puedes minimizar, pero ¿hasta dónde puedes minimizar? A veces te puedes “chocar” con algunas preguntas, yo lo hice y sé que a veces tendemos a ir a hacia los extremos. Vamos de un modo consumista a no consumir nada, olvidándonos que el consumo es lo que genera actividades económicas, por lo tanto, genera ingresos. Entendemos que el consumo como palabra no está mal; el tema es ¿cómo?, dónde, a quién.

Saliendo de la analogía de una persona y yendo hacia una empresa. Un modelo de economía circular diseña tu economía y esto te lleva a repensar y replantear tus procesos. Y te puede llevar a cambios tan grandes que son necesarios como: ¿por qué voy a utilizar tanto embalaje?, ¿necesito utilizar embalaje?, ¿para qué voy a utilizar embalaje?, ¿por qué le estoy comprando a este proveedor?, ¿realmente necesito estos grandes márgenes de ganancia? Es irte hasta el fondo de los qué eres, por qué eres y para qué eres. Al querer generar cambios profundos, las soluciones no se dan a corto plazo y tampoco es que sean sencillas. Los temas más visibles son el reciclaje, o reducir un poco el empaque, pero no es un repensar tu modelo de negocio.

Terminando este “pequeña” introducción de economía circular. Podemos hablar de las bolsas de papel. En muchos casos se considera que no se puede vivir sin una bolsa de portabilidad de un solo uso. Ahí viene la pregunta: ¿realmente necesitas ese tipo de bolsa? ¿realmente? “Me olvide”, claro, eso puede pasar. Pero una vez que mejoras tus hábitos, podemos pasar a utilizar solo bolsas reutilizables. Pero en todo el proceso, hay que aprender a no juzgar, es un proceso de aprendizaje. Cambiar ese paradigma, esa mentalidad, del uso de la bolsa de portabilidad es complicado. Entender qué cosas no necesitas es muy complicado. Y ahí es donde aparecen los sustitutos que en este caso serían las bolsas de papel, las biodegradables o compostables, cada una tiene sus retos. El mejor residuo es el que no generas, esta máxima es aplicable para todo.

Un caso que podríamos aprender es de Chile. Luego de prohibir las bolsas de plástico, la producción de bolsas de papel aumentó tanto que la madera empezó a estar escasa. Se prefería vender la madera para ser bolsas porque es un bien de rápido movimiento. Como negocio es interesante, pero ¿ambientalmente será sustentable? Otra máxima de la economía circular es conservar el valor del producto durante el mayor tiempo posible. La madera tiene mayor valor como un mueble; debido a que cuando ya no pueda cumplir su función, se puede pensar en otras transformaciones, manteniendo su valor por más tiempo. Incluso se puede agrandar el tema: no te gusta la bolsa vacía, entonces le pones un sello ¿qué insumos químicos se utilizaron en esa elaboración?, pero un sello de un solo color se ve opaco, entonces usas otros colores; entonces compras una etiqueta, pero te gusta que la etiqueta que tenga ciertos movimientos y adquieres una con ciertos pegamentos específicos. Todo se ve bien, pero comienzas a apagar el propósito de lo que buscabas al comienzo. Entonces volvemos al tema de qué estás haciendo, por qué lo estás haciendo. Creo que teniendo en cuenta esas preguntas es donde podemos tomar más responsabilidad de nuestros actos. Y esa responsabilidad viene al informarnos.

¿Qué otro tipo de producto puede generar discusión en su proceso de producción o reciclaje?

A parte de las bolsas de papel, otro producto que me preocupa mucho son las bolsas de plástico que son forradas con papel Kraft de manera externa. Muchos emprendimientos venden sus productos con este tipo de envases. El problema que encontramos es que, al mezclar dos tipos de materiales, aumentan los procesos de reciclaje.  Un caso positivo es el tetra pack (multilaminado), el productor de este material tuvo la responsabilidad social y ambiental de generar un proceso de reciclaje para estos productos y generar un mercado para su residuo.

Claro, las empresas tienen un papel importante cuando hablamos de la transición hacia este modelo. ¿Cómo se les puede incentivar para que implementen este modelo de negocios individualmente?

Las empresas con las que he trabajado están bastante incentivadas, hablando de empresas grandes y medianas. Algunas entienden el concepto de economía circular en todo su ámbito, otras no, pero tienen la intención. Para bien o para mal, la economía circular es un conjunto de actores que se interrelacionan, por lo tanto, necesita de la articulación con el estado, la academia y la sociedad civil siendo el Estado el gran coordinador de esta transición. El Perú ya esta empezando, pero resulta ser un proceso largo, por ello se le llama transición.

Creo que, en los países en vías de desarrollo, la economía circular va a tomar su gran examen de tecnicabilidad porque tenemos una gran cantidad de fallas de mercado que deben ser atendidas. El Ministerio de Producción ha empezado a trabajar con algunas PyMEs para facilitar este proceso. He observado con alegría como jóvenes generan nuevos emprendimientos con diseños circulares, desde la creación de sus productos.

El hecho que Perú tenga un marco legal en relación de este tema en Ministerio de Economía y Finanzas, mencionado en el discurso del nuevo primer ministro, demuestra que el modelo económico está en la mira. Con muchos retos, pero es un buen mensaje de que está presente y que demuestra un interés. Y con esa mira también está Europa y otros países que son referentes en el tema.

Ya que has mencionado Europa como un referente en reciclaje y economía circular, me gustaría tocar el tema de pirólisis de plástico. Es una actividad comúnmente utilizada en esos países y una lectora de la revista tenía la duda si era una actividad viable para afrontar las enormes cantidades de residuos en los vertederos de Lima

Si hablamos a nivel teórico, la valorización energética es preferible a la deposición final. Tener energía a partir de los residuos es preferible a que simplemente se acumule el residuo en un vertedero sanitario. Pero algo que me ha enseñado la vida es que existe una gran diferencia entre lo teórico y lo práctico. Hasta en lo más simple, al momento de aplicarlo es donde se genera el conocimiento y se puede observar la viabilidad de ese proyecto.

Esta discusión también la he tenido en el Ministerio del Ambiente, donde algunos votan a favor y otros en contra. La cuestión es que para lograr la pirólisis y poder recuperar la energía a un nivel seguro, necesitamos llegar a temperaturas bastante elevadas, debemos tener en cuenta la tecnología, infraestructura, capacidad técnica y seguimiento a las operaciones. Bajo el supuesto que eso se cumpla será considerado un proceso seguro. Ahora, la pregunta que yo me hago: en países en vía de desarrollo, con todas las fallas que tenemos, ¿esto podría ser un gran reto? Definitivamente. No podemos olvidarnos del componente humano de la aplicabilidad y viabilidad de los proyectos. Ahí es donde llega la gran crítica.

 

 

“Lo importante es encontrar un sano equilibrio al consumir (…). siempre tenemos que repensar y analizar lo que estamos haciendo.”

Con seguridad, la tecnología funciona. Pero esa tecnología debe ser aplicada a un país que tiene una realidad, ciertas condiciones y culturas; entonces ¿Sobrevivirá esa tecnología? o ¿Se aplicará de manera correcta en la dinámica de nuestro país? Esa es la gran pregunta. Es la dosis de realidad que necesitamos. Personalmente, sé que la tecnología existe y es aplicada, pero tengo reparos en pensar si este es el momento correcto para la aplicación en nuestro país. También tengo mis reparos, porque tendemos a voltear a los sustitutos, en vez de analizar nuestros patrones de consumo y producción. Considero que debemos canalizar nuestros esfuerzos en eso, en el diseño de nuestros negocios, en el diseño de nuestra economía, en hacer más eficiente todo el proceso antes de buscar alternativas. O fortaleces las alternativas que ya estamos desarrollando.

Como el reciclaje, alternativa más viable para nuestro contexto. Sin embargo, gran parte de la población limeña todavía no lo practica. ¿Consideras necesario que las municipalidades desarrollen un plan estratégico, sea sanciones o bonos, para fomentarlo?

En realidad, es una serie de factores que se relacionan al tomar una decisión como esa. Me siento limitada al poder decirte específicamente que solución se puede tomar, porque es toda una ciencia. Los incentivos tienden a perder su efecto a medida que pasa el tiempo; y las sanciones no son normalmente la solución.

El primer paso para solucionar algo, es entender qué esta pasando. Se han desarrollado muchas estrategias, pero es un problema que no tiene una sola causa, por ende, no tiene una sola solución. Antes de dar medidas sobre incentivos o sanciones, se debe de entender el comportamiento y el pensamiento de la población objetivo. Antes de proponer una estrategia que involucre a los ciudadanos se debe asegurar que ellos tengan las condiciones adecuadas para reciclar. Para lograr esto, creo que debería existir una comunicación articulada entre los distritos para que se pueda alcanzar el objetivo común: que toda la población tenga el recojo diferenciado de residuos. Si hablamos a un nivel económico, en muchos países se ha demostrado que tener un monopolio regulado en la gestión de residuos sólidos es una buena opción.

Una pregunta que expresó una lectora, y creo que muchas personas también la tienen: ¿Cómo podemos incentivar el reciclaje personalmente en nuestro distrito?

Creo que primero tenemos que apuntar a nuestras familias, a la cabeza de nuestra familia. Una vez que esta persona (sea mamá, papá o abuelos) quiera entrar en este tipo de vida, esa casa empieza a reciclar. Eso fue lo que pasó en mi hogar, vivo en la casa de mis padres y una vez que mi mamá se la creyó, ella se paró, puso el tacho y dijo: “Acá se pone lo reciclable”. Los que quieran ver un cambio a su alrededor, esta es la primera tarea, por otro lado, te puedes comprometer a seguir y aportar al programa de segregación de tu distrito. Si no lo tienes, asóciate. Y busquen ser personas políticas, ya que ahí es donde se toman las decisiones que más repercuten.

Lo importante es encontrar un sano equilibrio al consumir sin ir a los extremos, es decir consumir sin ninguna responsabilidad o sentir culpa al consumir en general. Ese equilibrio te lo da el criterio, que se logra teniendo claro ¿qué es lo que te mueve?, ¿cuáles son tus motivos? Las personas que realmente tienen claro a donde quieren ir, no les da miedo cuestionar sus ideas y conocer aspectos nuevos. Y eso va para todo lo que hemos hablado, porque siempre tenemos que repensar y analizar lo que estamos haciendo.

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