Hacia la alfabetización científica

Por: Diego Joaquín Palomo

Junio 4, 2021

¿Qué es el Covid-19?, ¿cómo se originó?, ¿es parte de una acción zoonótica o un plan macabro elaborado por las élites globales? Todas son preguntas que nos hacíamos hace un año y que hoy podemos responder sin dudas. ¿Somos todos hombres y mujeres de ciencia? La respuesta es que no, pero la educación y divulgación de la ciencia, herramientas más que necesarias hoy en día, han venido a democratizar el conocimiento y quedarse como parte de nuestras vidas. Un estudio publicado en la revista Eureka sobre la Enseñanza y Divulgación de la Ciencia nos aproxima a los puntos de confluencia y obstáculos en la alfabetización de personas ajenas a la ciencia y la responsabilidad que tienen divulgadores y educadores en la formación de ciudadanos que entiendan de manera sencilla y rápida la forma en cómo se desenvuelve el mundo a través de los ojos de un científico.La información basada en evidencia y que llega a través de los sentidos de forma entendible, forman ciudadanos con carácter participativo e informados. 

Aterricemos ideas primero. La divulgación como tal data desde las épocas de donde comenzaron la tradición oral, pictórica y escrita. En un primer momento estas tradiciones se centraban en pequeños grupos o comunidades asentadas, pero luego, gracias a la aparición de la imprenta, la difusión del conocimiento permitió romper las barreras geográficas y popularizarse en distintos lugares. El investigador Juan Carlos Olmedo de la Cátedra de Investigación en Educación y Pedagogía de la Rectoría de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México del Tecnológico de Monterrey, plantea en su investigación una pregunta sobre la cual gira la idea de la divulgación científica: ¿Tiene la divulgación de la ciencia una función educativa o solo recreativa?, ¿cuáles son las razones por las que la alfabetización científica resulta indispensable para los ciudadanos del siglo XXI? Según el investigador (1) ‘’Ambas actividades revisten gran importancia, especialmente para naciones que están lejos de alcanzar niveles aceptables de alfabetización científica, aspecto fundamental en la formación de una ciudadanía informada y participativa’’.

En un mundo como el que nos toca vivir hoy en día, resulta más que urgente acercar el conocimiento científico a las personas de a pie. Algunos conceptos claves como el uso de organismos genéticamente modificados en la agricultura, la energía nuclear como respaldo al uso de energías renovables en una política de transición energética o el desarrollo e importancia de las vacunas en un contexto como el del Covid-19 son conceptos que la ciudadanía, si bien no especializada, debe tener muy claros. Olmedo (1) plantea que existen aproximaciones en algo así como un tridente de la información científico-divulgador-público.

Desde una aproximación a la labor del científico-divulgador, considera (necesario tener en cuenta lo siguiente:

  • Informar al público sobre los avances 
  • Explicar metodología y procedimientos que la ciencia sigue
  • Ubicar contexto político, económico, social y cultural en que surgen 
  • Herramienta complementaria de la enseñanza escolarizada 
  • Despertar vocación científica 

Por otro lado, también menciona que se puede garantizar al público y ciudadanía lo siguiente:

  • Derecho a la información
  • Formación continua 
  • Participación social en decisiones 
  • Elevamiento de la cultura científica 
  • Democratización de la información 
  • Derecho a prevención de riesgos

EDUCACIÓN Y DIVULGACIÓN. TENDIENDO PUENTES

‘’Lo que pretende es que se privilegie la posibilidad de que el ciudadano pueda ubicarse racionalmente frente a la importancia de la ciencia y la tecnología en su devenir cotidiano…’’ (López, 2003)

De acuerdo al autor (1), la relación entre divulgadores y educación es generalmente cercana y su relación central es más de una relación estrecha que se complementa antes que de exclusión. Los caminos comúnmente se entrecruzan y se anudan. No son excluyentes en la medida en que ambos buscan mejorar las capacidades científicas de la sociedad y además fungen como intermediarios entre la ciencia y el ciudadano’’. 

Olmedo (1), en su investigación propone que para que exista un verdadero puente entre la ciencia y el público, es necesaria la existencia de un mediador. La mediación importa: En primer lugar, muchos de los conceptos complejos y abstractos de la ciencia, se profundizan mejor cuando hay un mediador que explique. En segundo lugar, hablamos de una educación de libre elección, en la que es común que la oferta mediática ofrezca todo tipo de programas, y por esta misma razón algunos cumplen con los objetivos de la divulgación de la ciencia y muchos otros que no. La libre elección es entonces real pero también es mediada y limitada.

Nemesio Espinoza (2) en  La Comunicación Pública de la Ciencia y Tecnología en el Perú (2012) menciona que el desarrollo humano es el fin inminente de la ciencia, tecnología e investigación. Podemos llamar a países prósperos del mundo a aquellos países que han avanzado al ritmo de su desarrollo científico y tecnológico. Así mismo, la ciencia, tecnología e investigación no aparecen por ensalmo sino como consecuencia de denodados esfuerzos nacionales orientados hacia la investigación científica; por consiguiente,el nivel de desarrollo económico-social es necesario.

En países como Brasil, México, Argentina y Chile, solo por citar algunos ‘’países’’ de América Latina, vienen impulsando desde hace varias décadas el desarrollo científico y tecnológico dándole un lugar importante a la Comunicación Pública de la Ciencia (CPC). En Perú, son esfuerzos aún incipientes debido a que la investigación científica y la CPC son relegadas a planos sin mayor importancia. Hoy en día se sigue cayendo en un papel limitado de la ciencia como la solución a problemas locales y se asocia de forma muy errada a la productividad de esta disciplina. Las universidades peruanas deberían tener un papel protagónico en este contexto, sin embargo, vemos cómo aún con la promulgación de la Ley Universitaria, los esfuerzos por promover la investigación científica y comunicación son limitados. Perú resulta ser un país meramente receptor de la ciencia gestada en los grandes bloques científicos mundiales (EE UU, UE, Asia) y las universidades peruanas simplemente como transmisoras (caja de ‘’resonancia’’) de los conocimientos traídos de afuera con una CPC bastante precaria. 

En el Perú existen algunas, aunque limitadas, iniciativas de comunicación. Tenemos en primer lugar, el Programa de popularización de la CTI del CONCYTEC, impulsado por la Oficina de Actualización y Fortalecimiento de las Ciencias del CONCYTEC que se encarga de, entre otras cosas, articular el trabajo de diversas instituciones (ministerios, universidades, institutos de investigación, medios de comunicación, ONGs, empresas, etc) y que tienen una estrecha relación con la generación y promoción del conocimiento’’. También las conocidas ferias de ciencia en los colegios, muchas de ellas organizadas por las mismas instituciones educativas; museos, que son lugares de promoción de la ciencia, de la investigación, de expectativas y curiosidades en distintas especialidades; un incipiente pero cada vez más profesional periodismo científico a través de la Asociación Peruana de Periodistas y Comunicadores de la Ciencia. Sin embargo, estas son iniciativas independientes y no articuladas. Por tal motivo, podemos decir que a día de hoy, no existe un sistema nacional institucionalizado de Comunicación Pública de la Ciencia y Tecnología. 

El investigador peruano (2), miembro de la Decana de América enfatiza que la gradual institucionalización de la CPC requiere monitoreo de una entidad de política nacional de desarrollo científico como es el caso de un Ministerio de Ciencia y Tecnología. Menciona también que todos los esfuerzos relacionados a promover la CPC en un país, deben partir de las aulas de las universidades. Resulta siendo inviable la popularización y alfabetización científica nacional sin la iniciativa y activa participación protagónica de la Universidad en el proceso de la Comunicación Científica.’ 

Un país desarrollado es aquel que valora activamente la investigación productora de la Ciencia, Tecnología e Innovación y tiene una cultura científica sostenida gracias a la labor de profesionales en Comunicación Pública; en cambio, el Perú está aún muy distante de serlo. No obstante, no se puede dejar de mencionar y destacar la labor de personas que vienen remando en este sentido para sacar adelante la divulgación y comunicación pública de la ciencia, con la finalidad de crear una cultura científica en el Perú. Modesto Montoya, profesor de la UNI y con amplia experiencia en divulgación; Bruno Ortiz, periodista científico del Diario El Comercio; Elmer Huerta, médico y divulgador en plataformas como Podcasts y programas en vivo a través de Radio Programas del Perú (RPP); Laura Amasifuén, periodista que cubre temas de salud y ciencia a través de sus redes sociales, Alejandra Ruiz ‘’Mitocondria’’, divulgadora a través principalmente de su cuenta de IG y escritora en Jugo de Caigua; Claudia Cisneros, fundadora de Sophimania, Aldo Bartra y su canal de divulgación Robotitus, Adrián Díaz, Víctor Román y Aisa Olazo de Síntesis Podcast, son solamente algunos de los más importantes divulgadores y comunicadores de la ciencia en la actualidad que vale la pena seguir. Vienen realizando una extraordinaria labor. 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

  1. Olmedo Estrada, J. Educación y Divulgación de la Ciencia: Tendiendo puentes hacia la alfabetización científica. Revista Eureka sobre Enseñanza y Divulgación de las Ciencias. [Internet]. 2011. 137-148. Disponible en: https://revistas.uca.es/index.php/eureka/article/view/2703
  2. Espinoza, N. La Comunicación Pública de la Ciencia y Tecnología en el Perú. International Journal of Deliberative Mechanisms in Science. [Internet]. 2013. 77-93. Disponible en: http://dx.doi.org/10.4471/demesci.2012.04 
  3. Sagasti F, Málaga L. Un desafío persistente: Políticas de ciencia, tecnología e innovación en el Perú. [Internet]. 2018. Disponible en: https://books.google.com.pe/books?hl=es&lr=&id=BM1wDwAAQBAJ&oi=fnd&pg=PT23&dq=ciencia+en+perú+&ots=i-vhJvr48r&sig=WAv4RCj3LMahu4cR5U8tM076Y14&redir_esc=y#v=onepage&q&f=false
  4. Gorina-Sánchez C, Martín-Rivero D, Alonso-Berenguer I. Gestión universitaria de la difusión y divulgación científica: Dos caras de una misma moneda. [Internet]. 2018. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/326327470_Gestion_universitaria_de_ la_difusion_y_divulgacion_cientifica_Dos_caras_de_una_misma_moneda
  5. Blanco-López E. Vista Relaciones entre la educación científica y la divulgación de la ciencia. Revista Eureka sobre la Enseñanza y Divulgación de la Ciencia. [Internet]. Disponible: https://revistas.uca.es/index.php/eureka/article/view/3959/3537

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