Impacto del COVID-19 en la movilidad urbana en Sudamérica

Por: Valeria Cerpa 
Enero 1, 2021

La movilidad en las ciudades durante este año de cambios ha pasado por un gran desafío. Intentar movilizarnos de un lugar a otro, en el espacio público y a la vez buscar mantener un distanciamiento físico, supone nuevas medidas a considerar. Según Montezuma, el concepto de movilidad consiste en “por un lado, en cantidad de infraestructuras y medios de transporte, y por el otro, en el número de desplazamientos por persona por día, según motivo, modo, itinerario, tiempo” [1]. Ya sea por necesidad o tomarnos un momento de distracción, el ser humano necesita movilizarse y es una actividad esencial. En el presente artículo se mencionará cambios en la movilidad urbana que han ido ocurriendo en la región sudamericana a partir de la aparición del COVID-19.

Figura 1

Impacto del COVID-19 en el desplazamiento

A partir de marzo de 2020, la cantidad de vehículos que observamos en las calles se redujo considerablemente. Durante algunos fines de semana, en las ciudades de Perú más afectadas por la pandemia fue prohibida la circulación de vehículos.

Según el artículo publicado en el blog “moviliblog” del BID [2], aunque se ha pedido a los ciudadanos que eviten el uso de transporte masivo debido a la preocupación de contraer el virus, no desean encontrarse con una situación donde las ciudades estén saturadas con vehículos privados. Esto quiere decir que, debido al temor y riesgo de contagio al tomar transporte público, muchas personas optan hoy en día por movilizarse en autos particulares. Llegando así a generar más tráfico en las vías más importantes de las ciudades. De esta manera, ¿se podría decir que el COVID-19 trajo una mayor congestión vehicular? 

Sí y no. La aparición de toques de queda redujo considerablemente la circulación de vehículos públicos y privados durante la noche. Y, debido a la presencia del cuerpo policial y control de las fuerzas armadas en las vías, la movilidad fue limitada al medio peatonal o en bicicleta. Sin embargo, es importante resaltar la congestión de tráfico vehicular en periodos previos de iniciar las cuarentenas. En estos momentos, muchas personas se movilizaban para comprar víveres y artículos de primera necesidad. 

Figura 3

Lo positivo

Un proyecto a replicar fue lo propuesto en la ciudad de Quito en Ecuador, donde el transporte urbano interprovincial se encuentra hoy en día gratis para trabajadores de sectores primordiales, como el sector salud. De igual manera, el transporte público es gratuito, evitando de esta manera la circulación de dinero y el riesgo de contagio. En adición a esto, el gobierno planea después de la emergencia sanitaria, iniciar un proceso de transformación digital en el sector con el inicio del pago electrónico de pasajes para los medios de transporte público.

En cuanto al transporte pesado, a pesar del confinamiento y la grave afectación en el sector comercio, la cadena de suministro continua. De modo que, se considera a este tipo de transporte como esencial para la alimentación del núcleo familiar. En diferentes países sudamericanos, para este rubro, se han establecido protocolos sanitarios que protegen la seguridad de todas las personas que trabajan en el transporte de productos de primera necesidad. 

Figura 4

¿Podemos apostar por la movilidad sostenible?

Otro aspecto que también debe resaltase es el desarrollo de proyectos de ciclovías y el fomentar la movilidad en bicicleta. Colombia fomenta actualmente el uso de la bicicleta a través del planteamiento de diagramas de rutas de ciclovías que atraviesan sus ciudades, como en Bogotá, por ejemplo. 

Por otro lado, en Perú, empezó a tomar relevancia proyectos de ciclovías como el propuesto hace algunos años por el estudio de arquitectos Dessin Technisch. Su propuesta plantea la conexión de la zona Norte y Sur de Lima Metropolitana. Como valor agregado, busca disminuir la contaminación ambiental y tráfico en las vías. Una estadística a considerar para la ciudad de Lima es lo recopilado por el Observatorio Lima Cómo Vamos, donde a partir de una encuesta realizada se obtuvo que “el 32% de las personas que usaban transporte público antes de la cuarentena indicaron que luego de ella, se moverán en bicicleta, mientras que el 11% de aquellos que usaban el auto dijeron lo mismo” [4].

Siguientes pasos

Como recomendaciones para una movilidad sostenible en un periodo post-pandemia, es importante reconocer los modos de transporte que generen menos emisiones. Así como, apostar por la diversidad y rutas estratégicamente establecidas. Podría empezar a considerarse lo denominado como “transporte responsable”, el cuál según Budd & Ison [5], implica si el desplazamiento físico es necesario, y luego de considerar todos los modos de transporte posibles, selecciona el que tiene un menor impacto social y ambiental. Considerando el consumo mínimo de recursos y promoviendo el reciclaje de sus componentes. De esta manera, siguiendo con lo comentado por Lizárraga, “ciudadanos, gobiernos y empresas han de promover acciones, políticas y programas destinados a mejorar las tendencias actuales de movilidad, y el actual modelo de consumo y producción” [6]. Todavía estamos a tiempo, que éste periodo de pandemia suponga un tiempo de innovación, y generación de proyectos con el objetivo de consolidar un sistema de movilidad sostenible y resiliente para nuestras ciudades.

Bibliografía

  1. Montezuma R. Ciudad y Transporte. La movilidad urbana [Internet]. No 88. Cuadernos de la CEPAL 2003. Santiago de Chile: Publicaciones de las Naciones Unidas; 2003 [actualizado Nov 2003; citado 5 feb 2021]. Disponible en: https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/27823/S2003002_es.pdf?sequence=1&isAllowed=y
  2. Blog moviliblog. Banco Interamericano de Desarrollo BID [Internet]. Washington: Ponce de León M; 2020 [actualizado 18 Jun 2020; citado 4 feb 2021]. Disponible en: https://blogs.iadb.org/transporte/es/la-movilidad-durante-covid-19-en-america-latina-y-caribe-riesgos-realidades-y-oportunidades-parte-i/
  3. Aromi D, Bonel MP, Cristia J, Llada M, Pereira J, Pulido X, et al. Las políticas de distanciamiento social y la movilidad en América Latina y el Caribe. [Internet]. 1er ed. Banco Interamericano de Desarrollo BID. Washington: BID; 2020 [actualizado Sep 2020; citado 5 feb 2021]. Disponible en:    https://publications.iadb.org/publications/spanish/document/QuedateEnCasa-Las-politicas-de-distanciamiento-social-y-la-movilidad-en-America-Latina-y-el-Caribe.pdf 
  4. Lima Cómo Vamos [Internet]. Lima: Observatorio Lima Cómo vamos; 2020 [actualizado 29 May 2020; citado 6 feb 2021]. Disponible en: http://www.limacomovamos.org/noticias/informe-de-encuesta-los-efectos-del-covid19-en-la-movilidad-de-lima-y-callao/  
  5. Budd L & Isson S. Transporte responsable: una agenda post-COVID para las políticas y prácticas de transporte. Transportation Research Interdisciplinary Perspectives. [Internet]. 2020 [citado 06 Feb 2020]; 6(1):15. Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2590198220300622 
  6. Lizárraga C. Movilidad urbana sostenible: un reto para las ciudades del siglo XXI. [Internet]. Vol vi. El Colegio Mexiquense. Toluca: [actualizado 22 Sep 2006; citado 7 feb 2021]. Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=11162202 

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