Intercambio a México – Lidia Llacsahuanga

Por: Débora Jimena Mendoza Silva

Agosto 1, 2020
Intercambios

“La vida no te da limones, tú los haces”

Biblioteca Central de la Universidad Nacional Autónoma de México. Fuente: Archivo personal.

En esta oportunidad tuvimos el agrado de entrevistar al bachiller Lidia Llacsahuanga, egresada de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, de la carrera de Genética y Biotecnología. Lidia nos cuenta su experiencia de intercambio a México durante su penúltimo año de la carrera, la cual recuerda con mucho cariño. Además, nos da algunas recomendaciones y nos comenta el proceso que siguió para su postulación.

D: Agradecemos tu asistencia y participación Lidia, cuéntanos un poco sobre ti y actualmente qué es lo que estás haciendo.

L: Gracias Débora por la invitación, soy una egresada de San Marcos, de la carrera de Genética y Biotecnología. Actualmente estoy trabajando como asistente de investigación en el Laboratorio de Malaria, en la Universidad Cayetano Heredia y en los próximos meses, dependiendo de la pandemia voy a empezar mi doctorado, en la Universidad de Texas SouthWestern, en el tema de ciencias básicas y biomédicas.

Durante su estadía en México, Lidia estuvo asistiendo al laboratorio de Biología Molecular de la Facultad de Medicina de la Universidad Panamericana, donde realizaba investigación estudiando una enfermedad asociada a la degeneración macular en el ojo.

Puebla, México. Fuente: Archivo personal.

D: ¿Cómo te enteraste de los intercambios?

L: uy, uy jaja, ya, estoy segura, en San Marcos, la oficina de la OGCRI, hace siempre charlas acerca de los intercambios, y yo estoy segura que fui a una de esas charlas que hubo específicamente en mi facultad, de ciencias biológicas, y nos dijeron que San Marcos tenía cientos de convenios con varias universidades y donde te aceptaban no tenías que pagar educación, y además de eso mencionaron que tenían varias oportunidades de becas, Alianza del Pacifico, de Santander, y la de ayuda económica para movilidad, la PAEM. Entonces con eso, yo recuerdo que me motivé mucho y tenía amigos que habían viajado un montón y que decían que una movilidad era una experiencia realmente importante para poder ampliar tu punto de vista y aprender un montón, y así creo que me enteré.

La OGCRI es la Oficina General de Cooperación y Relaciones Interinstitucionales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, la cual se encarga de vincular instituciones privadas y públicas en el Perú y en el mundo de tal forma que esto potencie las investigaciones y docencia. (Les dejo enlazado el link por si desean consultar su página de Facebook). https://www.facebook.com/pg/OGCRI/about/?ref=page_internal

Lidia nos cuenta que su intercambio lo realizó en la Universidad Nacional Autónoma de México, conocida como la UNAM, en el Programa de Biología.

D: ¿Por qué te animaste por la UNAM?

L: mmmm, busqué varias universidades, estuve averiguando, y uno de mis criterios fue por la oportunidad de beca que había para cada universidad. Una de esas que me animó fue por la Beca Alianza del Pacífico. Si bien esa no fue la que me llevó, pero sí me motivó a juntar mucha información acerca de las universidades, en México, Bolivia, etc. Además, los cursos eran similares a los que yo deseaba llevar en mi octavo ciclo.

Playa de Oaxaca, México. Fuente: Archivo personal.

También nos comenta que una de sus principales motivaciones para realizar este intercambio, fueron los comentarios de sus amigos acerca de las experiencias vividas, que aprendes mucho de otras culturas, ya sean similares o muy distintas a la de tu país, además que te ayuda mucho a crecer como persona.

“Es una experiencia que te hace crecer más allá de solo académicamente, sino también como persona.” – Lidia Llacsahuanga.

Nos comenta también que una de sus motivaciones fue poder realizar investigación en otro país y de ver otras líneas de investigación. Además, que la UNAM es una universidad muy buena con mucha historia y reconocida. Las investigaciones en biotecnología fueron también una de sus principales motivaciones.

D: ¿Cómo fue tu proceso de postulación?

L: Para postular, lo primero es que te acepte la universidad, incluso cuando postulas a becas y todo, el primer paso siempre era que me acepte la universidad – la UNAM – para lo cual tuve bastante contacto con la OGCRI, y ellos me presentaron como una postulante a la UNAM. Tuve que entregar varios papeles a la OGCRI, como una carta de motivación, mi cv, mi historial académico. Por ahí una que otra cosa más que te pedían, pero eso era lo principal. De ahí los demás datos dependían de la universidad. Luego esperaba resultados. Después, como llevar un viaje internacional y vivir en un país cuesta, postulé a unas becas, hay varias becas, para España está la Beca Santander, la Alianza del Pacifico. Justo ese año se había lanzado la beca PAEM, el cual te daba el pasaje y el seguro a donde sea que vayas. Luego, de que ya hice mi aplicación a la UNAM, empecé a reunir mis documentos para postular a estas becas, y de nuevo es muy similar, también te piden tu cv, tu carta de motivación, tu historial de notas, y muchos también te piden cartas de recomendación. A veces te pedían carta de presentación del decano, y postulaba a la beca con estos documentos. Son dos postulaciones, primero postulaba a la universidad y luego a la beca. Para que te acepten la beca, tienes que tener alguna noticia de la universidad.

“Siempre bromeo con que conocí México, más de lo que conocía Perú en ese entonces”- Lidia Llacsahuanga.

D: ¿Y cuál fue la mejor experiencia que te llevaste del intercambio? La mejor de todas de lo que podrías decir.

L: Uff, ¡la mejor de todas! qué difícil. Yo recuerdo México como unos 6 meses muy felices de mi vida, muy muy lindos. Lo más bonito fueron los buenos amigos, tanto peruanos como internacionales, que hice. Y también la cantidad de viajes que pude hacer jaja. Además, me gustaba la diferencia cultural en la misma universidad, es decir, San Marcos es grande, tu sabes, pero la UNAM es más grande, muy grande. Por ejemplo, todos los viernes, al frente de la biblioteca, llevaban juegos gigantes como para jugar ajedrez gigante, para jugar freezbee, promovían mucho la integración. En Halloween fueron todos disfrazados y los disfraces fueron muy geniales. Creo que ese era el ambiente distinto, en la universidad era súper interactivo. Creo que eso sería lo que puedo resumir, pero está difícil escoger.

Entre risas y anécdotas, una conversación muy amena y divertida, nos comenta, que los taquitos al pastor fue una de las comidas que más le gustó y por así decirlo le mejoraban el día en un día muy cansado, y uno de sus lugares favoritos que visitó fue Oaxaca, que fue justo para la festividad del día de los muertos, que es muy festivo en México.

Finalmente nos deja algunas recomendaciones, para nuestros lectores de la revista.

D: ¿Qué les recomendarías a los chicos que desean realizar un intercambio?

L: Que lo hagan, jajaja, definitivamente. Que no tengan el miedo o los nervios por postular, porque a veces decimos “uy, no la hacemos”, pero les diría que definitivamente no tengan esos nervios, porque es una lindísima experiencia. Es normal sentir nervios cuando es otro lugar, pero es una experiencia rica, ganas muchísimo más.

D: ¿Qué frase motivacional tienes que te inspira y que podrías dejarles a los lectores?

L: ¿Sabes ese refrán que dice: “si la vida te da limones has limonada”? La cosa es que la vida no nos ha dado limones, porque en teoría como bióloga sé que los limones son producto de la evolución que el humano ha generado. ¿Cómo sino obtendríamos una fruta tan ácida? Así que la vida no te da limones, tú los haces.

Con esta frase motivacional, culminamos la entrevista, y nuevamente a nombre de todo el equipo de Scientia, te agradecemos tu participación Lidia, y por inspirar a más chicos a que realicen intercambios.

Lidia Llacsahuanga. Fuente: Archivo personal.

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Respuestas

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  1. ¡Excelente entrevista!
    ¡Gracias por toda la información brindada!
    ¡Ahora sé que me gustaría formar parte de la hermosa experiencia de un intercambio!