La humedad y la temperatura como problemas inminentes

Por: Tania Cencara Rojas
Agosto 1, 2020
Fuente: Science Advances1

Calor global extremo húmedo observado.

Los símbolos de color representan el percentil 99.9 de temperatura natural máxima diaria observada para 1979–2017 para estaciones HadISD con al menos 50% de disponibilidad de datos durante este período. El tamaño del marcador es inversamente proporcional a la densidad de la estación.

Los seres humanos tenemos una gran capacidad para mantener en equilibro nuestro cuerpo liberando calor a través del sudor y, en consecuencia, hemos logramos poblar diferentes territorios en toda la tierra.

Las glándulas sudoríparas son componentes de un sofisticado sistema de enfriamiento, pero a pesar de estas adaptaciones termorreguladoras el calor extremo sigue siendo uno de los peligros naturales con miles de muertos en los eventos más mortales en lo que van del siglo, como por ejemplo lo ocurrido en Europa en el año 2003 cuando una oleada de calor produjo más de 70 000 muertes.

Si bien es cierto que las oleadas de calor y humedad se pueden evitar mediante la aclimatación, aun así, existe un límite para la supervivencia bajo exposición continua al calor, incluso con condiciones idealizadas de salud perfecta, inactividad total, sombra total, ausencia de ropa y bebida ilimitada.

La temperatura interna del cuerpo humano es de 36.8 ° ± 0.5 ° C y requiere temperaturas en la piel de alrededor de 35 ° C para mantener un gradiente que dirija el calor hacia afuera. Pero si la temperatura del aire se eleva por encima de este umbral, el calor metabólico solo puede eliminarse mediante enfriamiento latente a base de sudor, y a una temperatura superior a aproximadamente 35 ° C haría que la capacidad de enfriamiento pierda su efectividad.

La humedad empeora los efectos del calor ya que los humanos enfriamos el cuerpo sudando y dicho proceso es aplicable en zonas secas como las sabanas, desiertos y entre otros, pero no en regiones húmedas donde el aire ya está demasiado cargado de humedad como para soportar mucho más. Por lo que la evaporación del sudor se ralentiza y en los casos más extremos podría detenerse o ser insuficiente para enfriar el cuerpo. En ese caso a menos que una persona sea dirigida inmediatamente a una habitación con menor índice de humedad como una habitación con aire acondicionado el cuerpo se calienta más allá de su rango de supervivencia produciendo ciertas fallas a nivel de órganos internos.

En meteorología se usa un valor de la temperatura que tiene en cuenta la dispersión con el sudor y se conoce como temperatura del bulbo húmedo, que sería la temperatura de un termómetro con un paño húmedo alrededor simulando al cuerpo humano. Cuando la temperatura de este termómetro supera los 35 grados Celsius el cuerpo humano que permanezca en estas condiciones ambientales muere y lo que se ha descubierto es que en los últimos años se alcanzó este valor de forma muy puntual en algunas zonas muy húmedas del planeta.

Fuente: Science Advance1

Un claro ejemplo sería el territorio de La costa sur del Golfo Pérsico y el norte de Asia del Sur que albergan a millones de personas, situándolas en la primera línea de exposición fuera del rango de variabilidad natural en el que evolucionó nuestra fisiología. Los eventos de calor letales ya experimentados en las últimas décadas son indicativos de la tendencia continua hacía un calor húmedo cada vez más extremo y siguen como están podría empezar a ser algo común a finales de siglo.

Tendencias mundiales en calor húmedo extremo.

(A a D) Conteos globales anuales de superaciones de temperatura natural de bulbo húmedo por encima de los umbrales etiquetados en el panel respectivo. (E) Temperatura natural de bulbo húmedo máximo anual global en ERA-Interim. (F) El diagrama lineal muestra anomalías de la temperatura media anual global (en relación con 1850-1879)

Referencias Bibliográficas:

  1. A. Revich, Heat-wave, air quality and mortality in European Russia in summer 2010: Preliminary assessment. Ekol. Cheloveka Hum. Ecol. , 3–9 (2011).
  2. J.-M. Robine, S. L. K. Cheung, S. Le Roy, H. Van Oyen, C. Griffiths, J.-P. Michel, F. R. Herrmann, Death toll exceeded 70,000 in Europe during the summer of 2003. C. R. Biol. 331, 171–178 (2008).
  3. Raymond C, Matthews T, M. Horton R. The emergence of heat and humidity too severe for human tolerance [Internet]. Sience Advances. 2020 [cited 8 May 2020].Recuperado de:https://advances.sciencemag.org/content/6/19/eaaw1838

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