La psicología positiva del desarrollo sostenible

Por: Esthefani Fiorella Chávez Hinostroza 

Octubre 27, 2020
Fuente: SigmaLoop, 2020.

La psicología como estudio científico de la mente y del comportamiento explica el origen, mantenimiento y desarrollo tanto de conductas saludables como las patologías mentales para dar estímulo a los rasgos personales positivos a fin de modificar los desajustes presentes que permitan la adaptación en el contexto socio-físico. Conduciendo a una mayor comprensión de la experiencia humana a nivel individual y relacional, al abordar diversos fenómenos sociales producto de la interacción de una persona con su entorno con el propósito de promover actitudes sanas y funcionales para sí mismo y su medioambiente. En consecuencia, favorecer una vida estable en concordancia con los valores e ideales de cada individuo equilibrando tanto sus pensamientos, emociones y conducta para adoptar un enfoque positivo de sus experiencias que le permitan realizarse en la vida (1). Así, la psicología positiva destaca las fortalezas y virtudes humanas para contar con una visión más amplia y profunda del potencial humano, las motivaciones y capacidades de los individuos considerando virtudes cívicas e institucionales que orienten en la toma de responsabilidades comunitarias para un óptimo desenvolvimiento ciudadano en su espacio ambiental (2).

Por otro lado, el desarrollo sostenible se sustenta en tres pilares: la sostenibilidad ambiental, referida a la protección de la calidad del medio ambiente necesaria para la generación de actividades económicas y calidad de vida; la sostenibilidad social, que implica garantizar los derechos humanos, la igualdad, la preservación de la identidad cultural, el respeto por la diversidad cultural, la raza y la religión; finalmente, la sostenibilidad económica, asociada con el mantenimiento del capital natural, social y humano para la obtención de ingresos y el desarrollo de la vida (3). Es decir, la sostenibilidad persigue la promoción y fomento de desarrollo humano en igualdad de condiciones, mutuo y recíproco en los múltiples entornos en los que un individuo se desempeña para alcanzar una vida productiva, libre y creativa en función de sus necesidades e intereses. Por lo tanto, el desarrollo sostenible se encuentra en estrecha vinculación con la psicología positiva, ya que plantean una perspectiva abierta a las experiencias positivas, rasgos psicológicos perdurables y relaciones positivas más allá de las limitaciones propias o de los grupos humanos en su conjunto en beneficio de su ecosistema (4). 

En este escenario, se concibe el comportamiento sostenible que hace mención a una acción orientada a la conservación de la integridad de los recursos socio-físicos de nuestro planeta (5), por lo cual los individuos con predisposición a dicho comportamiento realizan un uso moderado de los recursos naturales, sociales y económicos; asimismo, son personas que están al servicio de quienes requieren el apoyo de los demás, se comprometen en iniciativas de cuidado ambiental y facilitan un entorno equitativo para el desenvolvimiento conjunto del colectivo sin afectar su medio (6). Las emociones positivas dirigen a un comportamiento sostenible, ya que estudios reportan que la felicidad se relaciona con la disminución del consumo de recursos y comportamientos pro-ecológicos; a su vez los rasgos psicológicos positivos como la responsabilidad y la orientación a futuro estimulan la conciencia ecológica para prevenir daños irreversibles al medioambiente y así, proteger al planeta recíprocamente (7).

Psicología Positiva para el Bienestar Sostenible

Muchas acciones dirigidas a la conservación ambiental incrementan la probabilidad de disponibilidad de los recursos naturales para que quienes las promovieron y la comunidad en su conjunto puedan emplearlos y disfrutarlos en aras del bienestar común. Ser altruista y comprometerse con una causa ambiental puede ser reforzado por la reputación que las personas participantes obtienen al brindar su servicio a los demás obteniendo satisfacción general. La práctica de acciones sostenibles conduce a un estado de motivación generado por la percepción de la capacidad de uno mismo para actuar en beneficio del ecosistema, el cual incide en mayor incentivo propio para continuar y mantener una actitud pro-sostenible que incida en una vida estable. El bienestar psicológico producido por el ejercicio de un estilo de vida sostenible puede promover la salud mental, al contar con atributos personales positivos como individuos que favorezcan el afrontamiento de los estresores ambientales mediante comportamientos pro-sociales y por ende pro-ecológicos que deriven en bienestar sostenible (7).

Psicología Positiva ante una Política Sostenible

La esfera educativa puede fomentar una educación positiva y escuelas positivas aplicando la psicología positiva basada en una política sostenible, de manera que los estudiantes y la sociedad se beneficien con el reforzamiento de habilidades y talentos personales que afiance el carácter resiliente de los educandos y la población en general para que progresivamente se incite a un cambio masivo de valores y conductas necesarias para la defensa del ecosistema. La relación de la psicología positiva con la educación para la sostenibilidad contribuiría a una formación integral para reconocer que el desarrollo de un individuo es interdependiente de su medio a fin de que los propios estudiantes y los docentes asuman decisiones informadas sobre las políticas que conducirán a un proceso de enseñanza-aprendizaje satisfactorio. De este modo, instar a modificaciones y adaptaciones necesarias para que la política del sistema educativo cumpla una práctica eficiente, responsable e integral en cada nivel del servicio educacional según los requerimientos específicos por grupo objetivo estudiantil y acorde a los estándares de calidad educativa validados dirigidos a la sostenibilidad global (8).

Referencias:

  1. Morris CG, Maisto AA. Introducción a la psicología. Ciudad de México: Pearson Educación; 2005.
  2. Seligman M, Csikszentmihalyi M. Positive psychology: An introduction. American Psychologist. 2000; 55 (1): p. 5-14.
  3. Klarin T. The concept of sustainable development: From its beginning to the contemporary issues. Zagreb International Review of Economics and Business. 2018; 21 (1): p. 67-94.
  4. Schmuck P, Schultz P. Psychology of sustainable development. Boston: Springer; 2002.
  5. Corral-Verdugo V, García C, Frías M. Psychological approaches to sustainability. New York: Nova Science Publishers; 2010.
  6. Schultz PW. The structure of environmental concern. Concern for self, other people, and the biosphere. Journal of Environmental Psychology. 2001; 21: p. 327-339.
  7. Corral-Verdugo V. The positive psychology of sustainability. Environment Development and Sustainability. 2012; 14 (5): p. 3-18.
  8. O’Brien C. Sustainable happiness and well-being: Future directions for positive psychology. Psychology. 2011; 3 (12): p. 1196-1201.

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