Retos y reflexiones de la ciencia en la nueva época del Post-covid

Por: Ana Camila Calderón Mayo

Abril 18, 2021
Tomado de : Aleksei Gorodenkov / Alamy Stock Photo

De alguna forma hemos sido testigos de los esfuerzos en conjunto de científicos, autoridades y los retos de la ciencia en general. Sin embargo, haber desarrollado vacunas y medicamentos a tiempo record, no asegura el empezar nuestra “nueva normalidad”. Como parte de nuestra nueva misión de estar frente a un aparato, hemos descubierto y pensado en ciencia todo este tiempo e incluso hemos dejado en claro que no solo es “laboratorio”. Con una nueva colección de webinars hemos incorporado a nuestras experiencias unas ansias de un futuro más brillante (incluso a pesar de todo). Ahora nos preguntamos: ¿Cuál es la nueva ruta que le depara a la ciencia? ¿Ha sido suficiente virtualidad para la ciencia en estos meses? ¿Cómo cambiará la vida post-covid a los científicos?

No hay una respuesta

Existe un artículo que se remonta a los años 1990, en donde Silvio Funtowicz y Jerry Ravetz publicaron: «Ciencia Post-Normal» (PNS), un concepto que se utiliza cuando la ciencia se encuentra ante situaciones adversas, de conflicto y con gran urgencia de toma de decisiones [1]. La perspectiva de las PNS, que no es libre de valores ni éticamente neutral, es epistemológica y al mismo tiempo práctica y metodológica.

Después de la fiebre aftosa, el SARS, el H1N1 y varios otros desastres epidemiológicos que parecían representar el tipo de situaciones para las que se diseñó el PNS y que se dedujera, luego de largos debates académicos, que en épocas de crisis no existe un contrato social, hasta ahora sólo definen al Covid-19 como un “golpe mortal”. Uno que es histórico y con el cual estamos tan abrumados que no hemos sido capaces de responder con resultados a nuestros propios problemas ni mucho menos el PNS.

¿Pueden ayudar las diferentes perspectivas?

Si bien la ciencia nos ha mostrado la morfología, características de virus y enfermedades patógenas, entre otros aspectos. La ciencia normal no ofrece una guía para responder al interés colectivo [2] ante situaciones de emergencia como la demanda de respiradores y camas de hospitales, así como la rápida toma de decisiones que necesita una reorganización de las instituciones involucradas tanto privadas como estatales.

El nuevo enfoque de la ciencia necesita que dejemos de quejarnos de la ciencia normal y su incapacidad de solucionar problemas para los que no fue creada (ni está preparada). ¿Qué pasaría si aceptamos, basándonos en lo que vamos experimentando, que no tenemos ni hemos tenido nunca el control? ¿Estaríamos perpetuamente condenados a seguir haciendo lo que siempre hemos hecho hasta que nos veamos obligados a hacer algo diferente debido a un colapso del sistema?

Por ello, se sugiere una democracia deliberativa, en donde todos los involucrados en una situación de crisis se movilicen y participen en una «comunidad ampliada de pares» [3], capaz de promover acciones individuales y colectivas para el aprendizaje de nuevos conocimientos y prácticas sociales. También se debe recurrir a diferentes fuentes de «sabiduría», es decir, saber qué políticas sirven para interpretar y ejercer que la ciencia sea correcta [4].

El impacto en la investigación y condiciones de trabajo

Investigaciones confirman el impacto tras los cierres de institutos científicos, en donde al menos un 57% de investigadores han perdido su trabajo, a eso se le suman las consecuencias financieras. También ha variado la forma en que transmite la comunicación científica, colaborativa y de capacitación. Si bien en algunos ambientes la comunicación con un mentor o gerente ha aumentado, el estrés laboral o fatiga se ha marcado en todas las etapas [5].

Aunque las labores presenciales han sido priorizadas para temas relacionados a la pandemia, más del 43% de los científicos han dedicado más tiempo y preparación en programas bioinformáticos o de programación en el análisis de datos, otro 45% en la redacción de tesis o artículos y un 11% en la postulación para subvenciones de proyectos. Incluso hay indicios que señalan que las producciones de artículos en revistas científicas han aumentado, pero lo más impresionante es el hecho de que la gran mayoría ha señalado que cambió su actividad científica para poder contribuir a combatir la pandemia de alguna forma u otra [5].

Una investigación reciente que circuló entre los miembros de la Organización Europea de Biología Molecular (EMBO) demostró que diversos científicos ligados a biología (no relacionados a temas específicos de la pandemia) apoyan activamente a virólogos, epidemiólogos y trabajadores de la salud aportando reactivos, instrumentos, equipo de protección e infraestructura de TI (como plataformas de computación en la nube y de alto rendimiento) o proporcionando tareas clínicas y comunicándose con periodistas y el público [6].

Figura. 1. ¿Cómo la pandemia de COVID-19 ha afectado los patrones de trabajo de científicos ligados a biología?

“La ciencia importa”

Hemos sido testigos como los científicos se han convertido en figuras destacadas, embajadores de noticias científicas, divulgadores, y de cierta forma han expresado su identidad con las implicancias que se refleja en un científico: las frustraciones, la errada política en ciencia e incluso en los desafíos de ser un científico en América latina.

La comunidad científica se ha llevado la atención de todo el mundo y ha sido una gran oportunidad para que las personas no relacionadas a la ciencia puedan darse cuenta de la importancia de tener expertos en el área, así como la responsabilidad de mejorar la comunicación científica como una forma de transparencia en medio de una pandemia que paralizó al mundo.

Pensar en una época post-COVID está cerca o igual de lejos para muchos, y es que para los que han estado involucrados en ciencia, sólo es una afirmación tardía de lo poco preparados que estamos para tomar decisiones en una crisis epidemiológica; sin embargo, somos inteligentes y hemos sabido sobrellevar los retos y, aunque aún falte mucho por fortalecer, deberíamos aprovechar este momento para seguir. A medida que los laboratorios y centros de investigación vuelven a sus actividades, podemos incorporar de alguna forma lecciones positivas de esta experiencia a nuestra vida cotidiana.

Bibliografía

  1. Funtowicz S, Ravetz J. Ciencia post-normal: una nueva ciencia para nuevos tiempos. Scientific European 1990; Octubre: 20-22 [Citado 10 de Marzo del 2021]. Disponible en: http://www.andreasaltelli.eu/file/repository/PNSScEur1990_searchabe.pdf

  2. Stirling A. Modernidad sin ropa: la crisis pandémica arroja luz sobre las futilidades del control. ERSC STEPS Center [Citado 6 de abril de 2021]. Disponible en: https://steps-centre.org/blog/modernity-without-its-clothes-the-pandemic-crisis-shines-a-light-on-futilities-of-control/

  3. Funtowicz S, Ravetz J. Post-normal science and extended peer communities in the face of environmental challenges. Hist. cienc. saude-Manguinhos. 1997; 4(2):219-230 [Citado 11 de abril de 2021]. Disponible en: https://doi.org/10.1590/S0104-59701997000200002.

  4. Van der Sluijs JP. Incertidumbre y disensión en la evaluación de riesgos climáticos: una perspectiva posnormal. Naturaleza y Cultura. 2012; 7(2):174-95 [Citado 11 de abril de 2021].

  5. Science in the time of coronavirus. Nat Methods. 2020; 17:355 [Citado 11 de abril de 2021].

  6. Korbel JO, Stegle O. Effects of the COVID-19 pandemic on life scientists. Genome Biol. 2020; 21:113 [Citado 11 de abril de 2021] Disponible en : https://genomebiology.biomedcentral.com/articles/10.1186/s13059-020-02031-1

     

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