SALUD MENTAL, COVID-19 Y AFRONTAMIENTO: UNA REVISIÓN ACTUAL

Por: Esthefani Fiorella Chávez Hinostroza

 

Octubre 26, 2020
Fuente: Promises Ltd, 2020.

La salud mental es un estado de bienestar emocional, psicológico y social que conduce a los individuos a un funcionamiento integral para realizar sus capacidades, trabajar  de manera productiva para alcanzar su sustento y aportar significativamente con  su comunidad ante circunstancias favorables y frente a la adversidad (1). En la actual crisis de salud pública debido a la pandemia de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19), declarada de preocupación internacional, las medidas de confinamiento y aislamiento social impuestas por los gobiernos para prevenir el contagio han generado una disrupción en el normal desenvolvimiento de la población incidiendo negativamente en la salud mental (2). El diagnóstico de trastornos mentales específicos requiere un periodo de tiempo específico; sin embargo, este es interrumpido por la pandemia de COVID-19, una emergencia en constante evolución, que dificulta la efectiva cuantificación de los desórdenes en salud mental que ocasiona (3).

El impedimento de libre circulación de la población ha generado inseguridad respecto al futuro; el desconocimiento sobre el tiempo de incubación del virus y su transmisión, así como las medidas de contención apropiadas ante la pandemia han generado miedo y ansiedad. Las personas diagnosticadas con COVID-19 perciben en gran medida temor por el riesgo al contagio y la mortalidad (4). El estado de salud autoevaluado deficiente o muy deficiente se vinculó significativamente con un mayor impacto psicológico de la COVID-19 (5). Los individuos que se encuentran en cuarentena sienten soledad, desesperación, ira, negación y aburrimiento; además, tienen predisposición al uso de sustancias nocivas, autolesión y tendencias suicidas (4). Las personas víctimas de coronavirus pueden sufrir síntomas psiquiátricos que se relacionen con la interacción de los trastornos mentales y la inmunidad; a su vez, los síntomas de COVID-19 pueden incrementar la angustia cognitiva en quienes previamente tenían capacidades mentales deficientes (6). Entre los profesionales de salud que lidian en primera línea con la emergencia sanitaria son comunes el agotamiento físico, alteraciones emocionales y trastornos del sueño (7).

Los problemas de salud mental emergentes relacionados con el aislamiento social producto de la COVID-19 podrían exacerbar los trastornos mentales preexistentes y convertirse en problemas de salud duraderos provocando mayor estigmatización de quienes los padecen. Las reacciones psicológicas a las pandemias incluyen comportamientos desadaptativos, angustia emocional y respuestas defensivas, por lo que las personas que tienen propensión a tener problemas psicológicos son particularmente vulnerables. En las pandemias el número de personas cuya salud mental se ve afectada tiende a ser mayor que el número de personas afectadas por la infección (8).

Atendiendo a las implicancias de la salud mental en la pandemia por la COVID-19 es preciso considerar mecanismos de afrontamiento psicológico ante estresores y elementos protectores a fin de mitigar la grave afectación al bienestar psicoafectivo que acarrea la sociedad en su conjunto, como se analizará seguidamente.

Afrontamiento Psicológico para Reducir Factores de Riesgo

La intolerancia a la incertidumbre durante la pandemia conlleva a la vulnerabilidad a la ansiedad, por lo cual se recomienda aprender a afrontar gradualmente en la vida diaria situaciones nuevas y diferentes aceptando la realidad como se presenta sea para beneficio o con carencias de manera que se reduzcan los comportamientos de búsqueda de certezas. Los miedos y preocupaciones se incrementan cuando se lucha contra ellos, situando en riesgo la salud mental; por lo tanto, se propone permitir que los pensamientos, sentimientos y sensaciones físicas de tensión se manifiesten como elemento integral de la experiencia humana para validarlos y poder confrontarlos asertivamente al ser reconocidos. Los individuos tienden a exagerar el peligro de las amenazas desconocidas en comparación con las que ya conocen, en ese sentido, la frecuente cobertura de los medios de comunicación de masas a los resultados desfavorables de la pandemia contribuye a la sensación de peligro, lo que facilita mayor miedo y una mayor escalada del peligro percibido; por lo tanto, se plantea limitar la exposición a los medios de información para no conducir a inseguridad y disminuir el estrés (9).

Afrontamiento Psicológico para Reforzar Factores de Protección

Fortalecer el autocuidado durante la pandemia a través de la realización de ejercicios de relajación, llevar a cabo ejercicio regularmente, practicar meditación y tener horas de sueño adecuadas repercutirá en un menor índice de estados depresivos o ansiosos. El fomento de conductas prosociales mediante la participación de tipo activa en comunidades sociales remotas donde se compartan historias personales y emociones positivas permite la eficacia colectiva ante la COVID-19. Cumplir las medidas protectivas establecidas por las autoridades sanitarias a pesar de las limitaciones que determinan proporciona un grado de satisfacción personal al colaborar en el bienestar general incidiendo en el refuerzo del autoconcepto. Mantener la motivación a partir de pequeños retos en la vida cotidiana puede conllevar a mayor optimismo, autoestima y autoconfianza; cultivar la autocompasión en actos concretos diariamente permite enfocarse en el aquí y ahora para afrontar la pandemia incentivando los rasgos psicológicos protectores por sobre las debilidades que emergen a fin de tener un sentido de propósito positivo para superar la pandemia y reconstruirnos a futuro como individuos en comunidad (10).

Bibliografía

  1. Etienne CF. Mental health as a component of universal health. Rev Panam Salud Publica. 2018; 42: p. 1-2.

  2. Sarabia S. La salud mental en los tiempos del coronavirus. Rev Neuropsiquiatr. 2020; 83 (1): p. 3-4.

  3. Kar SK, Yasir Arafat SM, Kabir R, Sharma P, Saxena SK.  Coping with mental health challenges during COVID-19. En: Saxena S, editor. Coronavirus disease 2019 (COVID-19). Medical virology: From pathogenesis to disease control. Singapur: Springer; 2020. p. 199-213.

  4. Li W, Yang Y, Liu Z-H, Zhao Y-J, Zhang Q, Zhang L et al. Progression of mental health services during the COVID-19 outbreak in China. Int J Biol Sci. 2020; 16 (10): p. 1732-1738

  5. Liu JJ, Bao Y, Huang X, Shi J, Lu L. Mental health considerations for children quarantined because of COVID-19. Lancet Child Adolesc Health. 2020; 4 (5): p. 347-349.

  6. World Health Organization. Mental health and COVID-19 [Internet]. Copenhague: World Health Organization; 2020 [actualizado 30 Mar 2020; citado 20 Oct 2020]. Disponible en: https://bit.ly/3olkfIJ

  7. Ho CS, Chee CY, Ho RC. Mental health strategies to combat the psychological impact of COVID-19 beyond paranoia and panic. Ann Acad Med Singap. 2020; 49 (3): p. 155-160.

  8. Kontoangelos K, Economou M, Papageorgiou C. Mental health effects of COVID-19 pandemia: A review of clinical and psychological traits. Psychiatry Investig. 2020; 17 (6): p. 491-505.

  9. Kecmanovic J. 7 science-based strategies to cope with coronavirus anxiety [Internet]. Washington: The Conversation; 2020 [actualizado 10 Mar 2020; citado 20 Oct 2020]. Disponible en: https://bit.ly/3mkgH86

  10. Gallegos M, Zalaquett C, Luna SE, Mazo-Zea R, Ortiz-Torres B, Penagos-Corzo JC et al. Cómo afrontar la pandemia del coronavirus (covid-19) en las Américas: Recomendaciones y líneas de acción sobre salud mental. Revista Interamericana De Psicología/Interamerican Journal of Psychology. 2020; 54 (1), p. 1-28.

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