Sesgos Cognitivos: Ceder a la vulnerabilidad o construir resiliencia

Por: Esthefani Fiorella Chávez Hinostroza

     

Agosto 1, 2020
Fuente: Colombo, 2020.

La naturaleza humana involucra aspectos del funcionamiento de la mente y del comportamiento compartidos por todos los miembros de nuestra especie que permitan adaptarse a fin de sobrevivir (1). La supervivencia está ligada a una toma de decisiones efectivas considerando los beneficios y limitaciones adyacentes que se puedan sopesar para realizar una elección entre diversas alternativas (2). Así, la mente humana en base al juicio y raciocinio procesa la información del medio para interpretarla y emitir una respuesta en definitiva con el propósito de que un individuo pueda desempeñarse de manera funcional en la vida (3). Sin embargo, este proceso de discernimiento personal para decidir puede sufrir interferencias que sesguen la percepción de la realidad a partir de distorsiones cognitivas que conlleven a la adopción de actitudes inadecuadas.

En este contexto surge el efecto psicológico introducido en 1972 por Daniel Kahneman y Amos Tversky denominado Sesgo Cognitivo. Desde el entorno cotidiano hasta situaciones de mayor complejidad en el desarrollo de la vida de sociedad, los sesgos cognitivos pueden ser advertidos; por ejemplo, el sesgo de anclaje, cuando se requiere comprar un producto y en la primera tienda que se visita su costo es elevado, el usuario sabe que el precio es muy alto, pero a las tiendas que vaya luego, pese a que la disminución del precio sea mínima en comparación con el primero, se percibirá más razonable, aunque siga sin serlo (4). El sesgo de confirmación, se puede producir cuando se atribuye propiedades negativas para la salud a ciertos alimentos y, en consecuencia, se brinda mayor importancia a los argumentos, investigaciones y noticias que afirmen su uso perjudicial; de ser consumidos y a posterior padecer malestares, es más probable que se asocie con su consumo que a la ingesta de otros alimentos no considerados como dañinos (4). El sesgo de descuento hiperbólico, se puede manifestar cuando durante algún brote epidémico se prioriza el envío de médicos para curar a los pacientes, ya que a corto plazo tendrá un impacto positivo; mas no se prioriza una solución que requiera más tiempo y que se pueda capacitar a médicos locales para esta enfermedad en particular (2), entre otras situaciones ejemplificadoras en diversos ámbitos del contexto social.

Por otro lado, los sesgos cognitivos también pueden tener implicancias clínicas que interfieran con el normal desenvolvimiento de un individuo, incidiendo principalmente en cuadros de depresión y ansiedad. Respecto al primero, muchos estudios evidencian que las personas que sufren trastornos depresivos reflejan mayor predisposición para desvincularse de información negativa cuando esta ha captado su atención, que a su vez está relacionada a la tendencia de estos pacientes a estar sometidos a pensamientos rumiativos; y ser más propensos a sobregeneralizar sus recuerdos negativos (5).

En cuanto al segundo, las personas con trastornos de ansiedad se orientan a procesar selectivamente información relevante para amenazas en su entorno y pueden interpretar expresiones faciales negativas como indicadores de la disconformidad del interlocutor con el hablante desatendiendo en su lugar el contenido de la conversación. Al presentarse mayor información que recursos cognitivos disponibles para el procesamiento de la información, el atender selectivamente (sesgo de atención) e interpretar (sesgo de interpretación) genera un círculo vicioso en el que un entorno ambiguo se vivencia como amenazante produciendo ansiedad (6).

En consecuencia, los sesgos cognitivos afectan sustancialmente la noción que un individuo alcanza sobre sí mismo y el mundo en su conjunto, siendo sus creencias y normas culturales las condicionantes para asumir una postura específica ante cada experiencia y ante su vulnerabilidad ceder a los riesgos o ser capaz de construir resiliencia pese a las circunstancias de adversidad y los sesgos inherentes como se discutirá a continuación.

Sesgos cognitivos y Vulnerabilidad Emocional

Los eventos negativos de la vida están relacionados con desórdenes emocionales entre individuos que exhiben vulnerabilidad cognitiva, en particular quienes muestran sesgos atencionales hacia elementos que puedan generarles aversión. Los individuos sanos jóvenes como adultos procesan preferentemente información positiva, mientras que quienes desarrollan trastornos se enfocan en información amenazante como medio de compensación ante su propio desajuste. La positividad cumple un rol importante en la regulación satisfactoria del estado de ánimo más allá del grupo etario, puesto que tanto la presencia de sesgos negativos como la carencia de sesgos positivos son característicos de la manifestación de los trastornos emocionales en un contexto de vulnerabilidad en la población en general (7).

Sesgos cognitivos y Resiliencia Psicológica

Los individuos con elevada capacidad de tolerancia y recuperación ante la adversidad tienden a realizar interpretaciones más alternativas cuando lidian con estresores y se desempeñan con más flexibilidad cognitiva y emocional posibilitando un comportamiento resiliente; así dan lugar a significados más positivos a los estímulos estresantes pese a los sesgos que los atenúan, ya que los consideran dificultades temporales y no persistentes y generalizadas. Las personas resilientes filtran conscientemente la información negativa no deseada y afrontan satisfactoriamente las condiciones de presión, es decir poseen menos emociones negativas e interpretan favorablemente sus limitaciones y así, logran salir fortalecidas ante las carencias sobreponiéndose a los sesgos cognitivos (8).

Referencias:

  1. Maestripieri D, Flores P. Sobre la naturaleza humana. Revista Claves de Razón Práctica. 2016; 251: p. 44-59.
  2. Cognitive Biases. Génova: ACAPS Publicaciones; 2016.
  3. González JL. Estructura y función de la mente humana. Psiquis. 2002; 8: p.1-7.
  4. CogniFit [Internet] Ciudad de México: Andrea García; 2016 [Consultado 13 de julio de 2020]. Disponible en: https://bit.ly/2CfRlGU
  5. Duque A, López-Gómez I, Blanco I, Vásquez C. Modificación de Sesgos Cognitivos (MSC) en depresión: Una revisión crítica de nuevos procedimientos para el cambio de sesgos cognitivos. Terapia Psicológica. 2015; 33 (2): p. 103-116.
  6. Beard C. Cognitive bias modification for anxiety: Current evidence and future directions. Expert Review of Neurotherapeutics. 2011; 11 (2): p. 299-311.
  7. Becker ES, Ferentzi H, Ferrari G, Mobius M, Brugman S, Custers J, et al. Always approach the bright side of life: A general positivity training reduces stress reactions in vulnerable individuals. Cogn Ther Res. 2016; 40: p. 57-71.
  8. Peng L, Cao HW, Yu Y, Li M. Resilience and cognitive bias in Chinese male medical freshmen. Frontiers in Psychiatry. 2017; 8 (158).

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