Era post-pandemia: La importancia de la ciencia

Ana Palacios

Ana Palacios

Joycy Vilcanqui

Alexandra Medrano

Alexandra Medrano

Victor Cornejo

Victor Cornejo

Revista Científica SCIENTIA, Vol 2. Marzo 2021

scientiaunalm@gmail.com

Lima, Perú

Disponible Online en www.journalscientia.com/larevista

Artículo de revisión

 

Era post-pandemia: La importancia de la ciencia

Ana Palacios1, Joycy Vilcanqui2, Alexandra Medrano2 , Victor Cornejo1

1: Universidad Nacional  Mayor de San Marcos

2: Universidad Nacional Agraria La Molina

 

Resumen:

El progreso de la ciencia con el paso de los años representa la evolución de la acción cognitiva humana orientada a una búsqueda incansable de poder contribuir en la solución de diversas problemáticas de carácter local o global. En ese sentido, se resalta la cooperación del conocimiento científico como parte importante y respaldo en la toma de decisiones frente a una de las pandemias con mayor número de mortalidad como es la producida por el virus SARS-COV-2 (COVID-19). Sin embargo, investigaciones recientes destacan el hallazgo de nuevas variantes como es el caso de la llamada B.1.1.7 que se distingue por el incremento en el riesgo de mortalidad en personas infectadas por esta variante. Los avances científicos relacionados al COVID-19 no cesan desde el 2019 y se avizora un futuro importante en las investigaciones de los efectos post pandemia referentes a salud, economía, social y ambiental.

Palabras Clave: ciencia, COVID-19, investigación, post-pandemia, salud biodiesel, biomasa, energía renovable

Introducción

La ciencia es el mayor esfuerzo colectivo desarrollado por la humanidad. Ha contribuido, y contribuye, a asegurarnos una vida más larga y saludable, así como supervisar nuestra salud, proporcionar medicamentos para curar nuestras enfermedades, aliviar los dolores y molestias, proporcionar agua para nuestras necesidades básicas, etc. 

A nivel histórico, la ciencia está repleta de grandes obras que han marcado un punto de inflexión en el desarrollo de numerosas ramas del conocimiento [1], a partir de propuestas de un nuevo marco teórico de referencia o una nueva sistematización de los hechos conocidos, las cuales fueron precedidas de una extensa introducción histórica consistente en la evolución del tema hasta ese momento.

A partir del siglo XVIII, con la creciente especialización en la ciencia que dio lugar a nuevas disciplinas, y con la aceleración de los cambios en las teorías y el método científico, el número de trabajos de este tipo creció considerablemente [2].

Particularmente en el siglo XIX, hubo muchos científicos que fueron conscientes del carácter profundamente innovador de su trabajo, y que no dudaron en dibujar cuadros históricos autojustificativos que promovieran la apreciación del significado de sus propias contribuciones [3]. Esto los llevó a escribir, o reescribir, la historia de la disciplina, a revelar los obstáculos que se habían puesto en el camino del desarrollo de esa ciencia, cuya manifestación final estaba ahora asegurada, y a señalar a aquellos precursores que habían preparado el camino y muchos otros [1].

Es por ello que a través de la historia de la disciplina se puede observar la posición que adopta un científico en las controversias y en los cambios que afectan a su ciencia, tanto en lo que cita como en los juicios que 

hace sobre hechos y personas del pasado, y también en lo que omite o pasa por alto y, obviamente, en el material que elige incluir [4].

Es así que la historia de una disciplina sirve, como ha escrito un autor en referencia al desarrollo de la psicología en Alemania [5], «para instituir una tradición científica, para alinear a los antepasados ​​con el fin de dar prestigio al campo y caer en alinearse con las ciencias establecidas, o concebirse dentro de una corriente de progreso científico”.

La ciencia como fuente primaria

La ciencia es una herramienta poderosa en el mundo actual debido a los grandes aportes que brinda día a día, trabajando de la mano con la tecnología y la ingeniería, las cuales llegan a ser los pilares más importantes de la sociedad [6]. El desarrollo de la ciencia ha transformado la naturaleza y la organización de la vida para la acción efectiva y toma de decisiones con el fin de generar cambios positivos en el país [7].

En los últimos años, el desarrollo de la investigación se ha convertido en un aspecto relevante para el progreso de los países, ya que les permite buscar mejoras para diversos sectores como el sector salud, agrícola, ambiental y en otras actividades productivas. No obstante, para que el desarrollo de la ciencia sea íntegro, se debe fomentar el financiamiento de proyectos que permitan continuar con la investigación, en beneficio de la sociedad en general [6]. Como ejemplo, se puede citar la mejora obtenida en la agricultura cuando se fomentó la prevención y el control de plagas de insectos o fitopatógenos en aquellas plantas de importancia alimenticia mediante el uso de biopesticidas [8], mediante la implementación de la biotecnología [9], la aplicación de la ingeniería genética para la búsqueda de plantas resistentes a factores bióticos y abióticos [10], entre otros.

Otro caso, que en la actualidad es relevante, es el sector salud. Gracias a la ciencia se ha hecho posible el rápido diagnóstico de enfermedades, el desarrollo de fármacos a un sin número de enfermedades provocadas por patógenos, el fomento de las vacunas como medidas preventivas de enfermedades con la finalidad de reducir la tasa de mortalidad, la implementación de terapia génica y la medicina regenerativa [11].

Hay un sin número de áreas en las que la ciencia ha contribuido con grandes aportes y que ha permitido un progreso, es ahí donde radica su importancia y que se siga apostando por ella para la solución de múltiples problemáticas.

Por otro lado, es necesario recalcar el punto de la difusión del conocimiento científico ya que, en la actualidad, la existencia de ‘fake news’ se ha ido incrementando y muchas veces la población cree más en este tipo de información que en la información científica fiable.  En un estudio realizado entre 2006 y 2017, se analizaron 126 000 tweets, donde se obtuvo que el 1% top de las noticias falsas llegaba a entre 1000 a 100000 personas mientras que la información científica, con dificultad llegaba a 1000 personas [12]. Es una gran responsabilidad de toda la comunidad científica hacer que la información fidedigna llegue a los oyentes o lectores para evitar las confusiones.  

 

La ciencia en el Perú 

Cuando nos referimos a ciencia no solo nos referimos a los profesionales de la ciencia, también se hace alusión a la educación en ciencia que reciben los adolescentes en los centros educativos. La forma de evaluar el aprendizaje escolar de manera mundial a estudiantes de 15 años que están próximos a terminar la educación básica obligatoria se realiza a través de las pruebas PISA (Programme for International Student

Assessment). Dicha prueba evalúa competencias importantes como matemática, comunicación y ciencias [13]. La última prueba PISA se realizó en el año 2018, se realiza cada 3 años con la participación de los países miembros de la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico) y países voluntarios como Perú [14]. 

El Perú ocupó el puesto 64 de 77 países, similar a la prueba del año 2015, mejorando en Compresión Lectora de 398 a 401 puntos, en Matemática de 397 a 400 puntos y Ciencias de 397 a 404 puntos.  Sin embargo, el cambio tenue de los puntajes de las tres áreas sigue posicionando al país por debajo del promedio y en los puestos más bajos, siendo superado por Chile, Brasil y Colombia [15]. Estos resultados sitúan a los estudiantes peruanos en desempeños limitados en el aprendizaje de las ciencias, indicando capacidades mínimas como sugerir fuentes, reconocer relaciones y extraer información, muy por debajo del umbral aceptable [13].

En la educación superior, se busca incentivar a los jóvenes a la investigación, de manera inicial se le solicita la realización de una tesina (trabajo de investigación) para obtener el grado de bachiller y la aprobación de una tesis para obtener el título profesional [15]. Los resultados de las investigaciones en el país se ven reflejada en el estudio de Turpo, en la cual analiza la producción científica en sobre el Blended Learning en Perú, indagando su significatividad investigativa, a partir de los estudios realizados en el país utilizando el repositorio digital nacional (ALICIA-CONCYTEC) a través del mapping sistemático [16]. Los resultados del estudio demuestran la cantidad de publicaciones entre el año 2016 al 2019, un total de 52 tesis y 4 artículos (Figura 1). Se resalta que el mayor aporte de tesis se concentra en las tesis de postgrado como maestría, especialización y doctorado [16].

Figura 1. Evolución temporal de la producción científica sobre el BL, según el grado obtenido [16].

La poca investigación científica en la realización de los artículos evidencia la falta de capacidades para “buscar otras formas de traducir lo producido a distintos públicos”. También evalúa en qué tipo de universidad se realiza mayor investigación científica, siendo las universidades nacionales (52%); seguidas de las privadas asociativas (27%); y en menor proporción, las privadas societarias (21%). Por último, la concentración de la producción científica se encuentra en mayor proporción en Lima (55%) [16].

Este año ha significado un reto para la salud y la ciencia en todo el mundo, y en el Perú dicho reto ha sido enfrentado con deficiencias y limitaciones. Se observa la importancia de los profesionales de la salud, y también de los virólogos, biólogos, epidemiólogos, entre otras profesiones de la ciencia. Para impulsar las investigaciones con respecto a la COVID-19, se lanzó un concurso organizado por Concytec con el fin de financiar proyectos de investigación y desarrollo en el COVID-19, incluyendo temas de sanidad, atención médica hasta el uso de medicamentos y vacunas. También Concytec participó, por segundo año consecutivo, en la Feria del Libro, realizada este año de manera virtual, con el fin de acercar la ciencia y la tecnología por medio de libros de divulgación de la ciencia de diferentes editoriales, universidades e institutos públicos de investigación. Igualmente, se presentaron charlas sobre los avances de las investigaciones en la lucha contra el COVID-19, sobre la automedicación y sobre el cuestionamiento de mitos nutricionales.

También se desarrollaron mesas redondas para discutir la importancia de la comunicación científica en el contexto actual (CONCYTEC).

El desafío de la ciencia ante COVID-19

La importancia de la ciencia se intensificó en este último periodo de tiempo en todo el mundo, debido al surgimiento de un virus de ARN causante del síndrome respiratorio agudo severo “SARS-CoV 2” en Wuhan (China), el cual provoca la enfermedad denominada COVID 19 [17]. Este virus ha ocasionado 100 millones de casos confirmados y más de 2 millones de muertos desde diciembre del 2019 hasta la actualidad [18].

Esta pandemia ha permitido resaltar el papel de la ciencia y como la adquisición del conocimiento científico ha permitido comprender los conceptos básicos sobre este virus. Sumado a esto, el adecuado reconocimiento de los síntomas ha sido de gran ayuda para el diseño de pruebas serológicas y moleculares para un adecuado diagnóstico, y así identificar el nivel de infectividad en las poblaciones, minimizando así la propagación de la enfermedad. Todos los datos obtenidos sirvieron de base para  avanzar en la búsqueda de algún tratamiento o vacuna como solución de esta nueva realidad [19].

Para detallar más sobre la importancia de la ciencia es necesario mencionar que gracias a la ayuda de sus diversas áreas, como la biología molecular, bioquímica, genética molecular, epidemiología,  genómica, proteómica y bioinformática, se ha podido determinar que se hablaba de un nuevo coronavirus. Hasta el momento, la secuenciación del genoma ha determinado hasta 360000 secuencias del virus almacenadas en los diferentes bancos de datos, cuya  información es de libre acceso para todos los investigadores permitiendo la

identificación de diferentes linajes alrededor del mundo debido a las mutaciones presentes en su genoma [20].

Gracias a la liberación del genoma de SARS-CoV 2 y el trabajo interdisciplinario, se comenzó el estudio de las vacunas contra este virus. Hasta enero del 2021, el número de vacunas sigue en progreso, y la mayoría de ellas se encuentran en ensayos clínicos de fase 3 [20]. Para el estudio de las vacunas, se han realizado arduos estudios sobre la proteína Spike (S), proteína de superficie que le permite al virus unirse a los receptores ACE2 de los humanos para iniciar la entrada del virus a las células; esta proteína S es el inmunógeno que viene siendo el blanco principal de todas las vacunas propuestas [21].

Hasta el momento, aún se siguen realizando estudios sobre este virus, ya que aún no se han podido esclarecer todo sobre su naturaleza, su origen zoonótico, su mecanismo de infección, entre otros datos. 

 

Nuevos hallazgos en COVID- 19

A partir de las investigaciones recientes realizadas en relación al COVID 19, las cuales son añadidas y actualizadas regularmente, es que se tiene una gran variedad de nuevos hallazgos sobre este virus y las consecuencias negativas que ha estado generando a la humanidad desde hace más de un año. 

En primer lugar, los murciélagos en la provincia de Yunnan, en el sur de China, han producido aún más coronavirus estrechamente relacionados con el virus pandémico [22], siendo altamente prevalentes en algunas regiones.

También se ha registrado que las personas infectadas con la variante del coronavirus llamada B.1.1.7 tienen un mayor riesgo de morir que las personas infectadas con otras variantes circulantes, independientemente de su edad, sexo y problemas de salud preexistentes [23]. Sin medidas de control y vacunas, la variante podría causar una pandemia más mortal que las versiones del virus que circulaban anteriormente.

Asimismo, en la ciudad brasileña de Manaos se detectó una nueva variante del coronavirus, la cual podría estar provocando reinfecciones y la segunda ola de COVID 19 en esa ciudad. Además, a partir de análisis genómicos del virus, se identificaron 17 mutaciones que alteraban las proteínas del SARS-CoV-2, estimando que sería 1.4-2.2 veces más transmisible que otros linajes y que podría evadir parte de la inmunidad conferida por infecciones previas [24].

Sin embargo, no todos los descubrimientos o estudios conllevan a noticias pesimistas, sino que, por ejemplo, se ha identificado que en Sudáfrica, personas infectadas con la variante B.1.351, descubierta en dicha región y de rápida propagación, generan una respuesta inmune que le permite defenderse de múltiples cepas de SARS-CoV-2 [25]. Esto se debería a que los anticuerpos generados son capaces de inactivar el virus que presenta la forma de proteína de espiga que se encuentra en B.1.351, cepas anteriores y en una variante identificada en Brasil (P.1).

Además, las células T podrían proporcionar un rescate frente a las diferentes variantes del coronavirus, siendo capaces de reconocer las variantes gracias a los fragmentos de proteínas virales que no se vieron afectadas por las mutaciones de las variantes [26]. Esto sugeriría que las células T podrían apuntar, al menos, a las variantes analizadas en ese estudio.

Conclusiones

Desde la identificación del COVID-19 como una enfermedad infecciosa causada por el SARS-COV-2 se realizaron diferentes estudios científicos en Wuhan (China) a partir del 2019. Sin embargo, debido a la movilidad poblacional, la expansión de la misma se identificó en América, Europa y Asia; la cual desencadenó una serie de eventos extremos, que resultaron en una profunda crisis en el sector salud, económico y social. La pandemia propuso nuevos desafíos y grandes lecciones  que permiten resaltar el papel crucial de la evidencia científica en la toma de decisiones de gestión pública. Así mismo, en la 

actualidad se viene desarrollando diversos estudios científicos relacionados a la efectividad de las vacunas a las diversas variantes de la cepa inicial, los cuales nos proporciona información sólida para la implementación de normas sanitarias adecuadas a la nueva normalidad.

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