Nanotecnología para asegurar el acceso a servicios básicos – Una revisión

Andres Romero

Andres Romero

Keith Estrada

Keith Estrada

Rocío Salvador

Rocío Salvador

Yesenia Quispe

Yesenia Quispe

Revista Científica SCIENTIA, Vol 2. Agosto 2020

scientiaunalm@gmail.com

Lima, Perú

Disponible Online en www.journalscientia.com/larevista

Artículo de revisión

Nanotecnología para asegurar el acceso a servicios básicos – Una revisión

Keith Estrada1, 3 , Andrés Romero2, 3 , Rocio Salvador1, 3 Yesenia Quispe1, 4

1: Universidad Nacional Agraria La Molina, Ingeniería Ambiental.

2: Universidad Nacional Agraria La Molina, Biología.

3: Universidad Alas Peruanas, Farmacia y Bioquímica.

4: Círculo de Investigación en Nanotecnología (CINANO), Universidad Nacional Agraria La Molina.

Resumen:

La población mundial ha crecido de manera acelerada en las últimas décadas y los estudios realizados demuestran que esto conlleva a un alto consumo de energía y a una demanda creciente de servicios básicos como los alimentos y el agua potable. Para poder satisfacer estas necesidades se ha requerido de prácticas que no siempre han sido llevadas a cabo con un previo estudio de impacto ambiental, análisis de inocuidad en los alimentos o  tratamiento de las aguas residuales. Asimismo estas técnicas no están al alcance de todos debido al requerimiento de equipos sofisticados y personal capacitado en países en vías de desarrollo. La búsqueda para llegar a un equilibrio entre técnicas que satisfacen las necesidades y cuidan los ecosistemas donde se estén aplicando, requiere de estrategias inteligentes que formarían parte del desarrollo de una ciudad sostenible. La nanotecnología está contribuyendo a que esto se lleve a cabo participando en distintas áreas como en la agricultura con la aplicación de nanofertilizantes y nanopesticidas, en el tratamiento de agua con la aplicación de nanoburbujas y en el control de calidad de alimentos con la implementación de métodos alternativos a los convencionales. 

Palabras Clave: Ciudades sostenibles, nanopesticidas, nanofertilizantes, glifosato, gentamicina, malatión, nanoburbujas y nanopartículas de TiO2.

1. Introducción

En las últimas décadas se ha producido un crecimiento exponencial sin precedentes de la población urbana, se sabe que actualmente alrededor del 54% de la población mundial vive en ciudades(1)(2). La población urbana mundial aumentó de 220 millones a aproximadamente 2,8 miles de millones durante el siglo XX. Para el 2050 se anticipó que la población urbana mundial será el 70% del total, es decir aumentaría a 6,9 mil millones de personas (3). Según Sodiq et al. (2019) las ciudades ocupan solo el 2% de la superficie terrestre, pero consumen del 70% al 80% de energía producida para mantenerse. A esto debemos sumarle los grandes desafíos en el mundo como el cambio climático, el crecimiento de la población y un hábito de consumo desenfrenado (4). Esto obliga a las ciudades alrededor del planeta a satisfacer la demanda de recursos limitados como comida, tierra, ropa y energía. Por tanto, es indispensable proporcionar acceso sostenible a estas necesidades básicas por medio de soluciones inteligentes, que no agraven los problemas ambientales (5).  Es así que surge la propuesta urbanística e integral de las ciudades sostenibles o también llamadas ciudades inteligentes. 

Abundan los ejemplos de los precursores de las ciudades sostenibles; desde oriente medio (Ciudad de la Educación en Qatar y Ciudad Masdar en Abu Dabi) hasta el Lejano oriente (Instituto Dongtan en China y Ciudad Nueva Songdo en Corea del Sur), donde están surgiendo nuevas ciudades con base en prácticas sostenibles (6).  

En los últimos años, se ha discutido qué elementos son necesarios para hacer de

una ciudad tanto sostenible como funcional, aunque aún hay escasez de publicaciones. En este documento se siguen los principios clave para la sostenibilidad en ciudades modernas como son la educación sostenible, energía renovable, eficiencia energética, transporte sostenible, edificios sostenibles, gestión de residuos, adaptación al crecimiento de la población, manejo ambiental de recursos naturales y seguridad hídrica (4). Para el desarrollo de estos principios son necesarias soluciones inteligentes, que involucren el uso de tecnologías para mejorar las condiciones actuales. De modo que proponemos dar pie a soluciones en base a la nanotecnología, que se ha convertido en un campo importante de la ciencia (7). 

La nanotecnología tiene aplicaciones en diversos campos como en la industria, agricultura, equipamiento biomédico y militar. Asimismo, las nanopartículas nos permiten obtener propiedades increíbles de los materiales, que son importantes en todos los ámbitos de nuestra vida diaria (6). Es así que en esta revisión daremos solución, desde un enfoque nanotecnológico, a dos de las grandes necesidades de la región de América Latina: la primera siendo seguridad alimentaria, centrándonos en la mejora sostenible de la producción agrícola y el control de calidad de los alimentos; y la segunda asegurar la calidad del agua, por medio de tratamientos avanzados.

2. Seguridad alimentaria

2.1. Agricultura

Para una cadena productiva agrícola sostenible se debe garantizar la seguridad alimentaria, desde la producción y manejo agrícola hasta la llegada de los productos a los

consumidores. Partiendo desde el proceso de producción y manejo sostenibles es evidente la necesidad del desarrollo de alternativas estratégicas para asegurar un uso sustentable  como por ejemplo los nanofertilizantes,  los cuales son nanomateriales  que son nutrientes en sí mismos (8). 

La mayoría de nanoplaguicidas y nanofertilizantes propuestos hasta ahora son producto de la reformulación de ingredientes activos de los fertilizantes y plaguicidas convencionales. esto implica lograr un rendimiento mejorado en comparación con los ingredientes activos existentes y contrarrestar los principales problemas asociados con los productos agroquímicos actuales. (9)(10)(11). En un análisis,(8) basado en 78 artículos publicados se muestra como los nanoagroquímicos tienen un 20-30% mayor eficacia a comparación de los productos convencionales. A pesar de ello, aún no hay un estudio completo en la literatura que evalúe la eficacia y el impacto ambiental de los nanoagroquímicos en condición de campo. 

2.1.1. Nanopesticidas

Uno de los argumentos clave para la aplicación de la nanotecnología es la reducción de la cantidad de pesticidas utilizados para la protección de cultivos. Esto se puede lograr de varias formas, por ejemplo, mejorando la solubilidad aparente del pesticida, mediante una liberación controlada de este, una biodisponibilidad mejorada, mayor adhesión de las hojas y estabilidad aumentada del ingrediente activo en el medio ambiente (8).

Existen diferentes tipos de formulaciones de nanoplaguicidas por ejemplo la

Nanopermetrina. Al  probar su eficacia contra la  permetrina microparticulada se encontró que la CL50 (concentración letal para el 50% de la población) de 24 horas para nanopermetrina y permetrina era 0,0063 y 0,0199 mg / L, respectivamente. La nanopermetrina formulada fue probada para determinar su toxicidad contra organismos no objetivo : La bacteria gram-negativa Escherichia coli y  la bacteria gram-positiva Bacillus subtilis Sin embargo, la nanopermetrina no mostró actividad antibacteriana contra Escherichia Coli ni contra Bacillus Subtilis (12).

Las nanoemulsiones pueden contribuir a reducir el uso de insecticidas sintéticos dañinos para el ser humano contra las plagas de insectos. Un claro ejemplo es el uso del óxido de sílice (SiO2) y óxido de aluminio (Al2O3) para combatir la plaga del Sitophilus Orizae (Gorgojo de arroz) en maíz almacenado en comparación con el pesticida Malatión.  Los resultados mostraron que las dos nanopartículas (SiO2 y Al2O3) inhibieron significativamente el número de progenie de adultos de S. oryzae, pero el Malatión fue el que mostró mejores resultados. A pesar de ello, estas nanopartículas son relativamente más seguras para los humanos en comparación con Malatión (13).

2.1.2. Nanofertilizantes

Los nanofertilizantes mejoran el rendimiento y la calidad de los cultivos con una mayor eficiencia en el uso de nutrientes al tiempo que reducen el costo de producción y, por lo tanto, contribuyen a la sostenibilidad agrícola. En este caso, los nanofertilizantes pueden actuar como micro-macro nutrientes o como

portadores o aditivos para los nutrientes (8).

El nanofertilizante es un producto que entrega nutrientes a los cultivos de una de estas tres formas: el nutriente puede encapsularse dentro de nanomateriales como nanotubos o materiales nanoporosos, puede recubrirse con una fina película protectora de polímero o puede administrarse como partículas o emulsiones de dimensiones nanométricas (14).

Los nanomateriales que contienen nutrientes vegetales responden a diversos estímulos químicos y / o físicos que indican las necesidades de nutrientes para el crecimiento de las plantas (14). Estos estímulos pueden incluir la producción de etileno por las raíces de las plantas y la acidificación de la rizosfera, que se liberan en respuesta a la deficiencia de P y / o K en los suelos (15). 

En el estudio realizado por Rop et al. se evaluó la respuesta del maíz, la col rizada y el pimiento a un fertilizante NPK de liberación lenta formulado  a partir de  [celulosa-injerto-poli (acrilamida) / nanohidroxiapatita / fertilizante soluble] denominado  “SRF”. El estudio se hizo para establecer sus tasas de aplicación óptimas agronómicas y se comparó este nanofertilizante (SRF) con un fertilizante comercial (CF). Se descubrió que el SRF mejora el crecimiento y el rendimiento de los cultivos al igual que el CF , las tasas de aplicación óptimas agronómicas de SRF fueron más altas que las de CF, lo que sugiere una mejor NUE (Uso eficiente del nutriente) incluso a dosis más altas de SRF. Potencialmente podría tener mayores beneficios como mejorar la salud y la resiliencia del suelo. Por lo tanto,  el SRF puede reemplazar a CF, ya

que es más ecológico, fácil de sincronizar, promueve la NUE y la protección del medio ambiente (15) .

2.2. Control de calidad de los alimentos

Parte de una sociedad sostenible, es garantizar el acceso a alimentos libre de contaminantes. A pesar del desarrollo de fertilizantes menos dañinos y nanotecnológicos  que podrían llegar a ser más amigables con el medio ambiente sin dejar residuos perjudiciales, actualmente se siguen utilizando fertilizantes artificiales, plaguicidas y herbicidas que han sido evaluados por su posible efecto dañino al consumidor.

El glifosato es uno de los herbicidas ampliamente utilizado en la actualidad. La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer colocó al glifosato en el Grupo 2A, en este grupo se encuentran los agentes que tienen evidencia limitada de su carcinogenicidad en humanos y suficiente evidencia de carcinogenicidad en animales experimentales. En resultado, clasificó al herbicida glifosato, y a los insecticidas malatión y diazinón como “probablemente cancerígeno para humanos” (16).

Es por ello, la importancia de poder analizar los productos alimenticios para garantizar que estén libres de sustancias que podrían comprometer la salud del consumidor. Algunos ejemplos de métodos que se aplican en el análisis de alimentos para detección del glifosato son la cromatografía(17), fluorescencia(18) y espectrofotometría(19). Actualmente, se requieren de métodos que sean fáciles y rápidos de realizar e interpretar, y la nanotecnología tiene participación en el

desarrollo de este tipo de métodos esperados. Un ejemplo es el trabajo realizado por Jimenez-Lopez et al. (20) que desarrollaron un método basado en la luminiscencia de un nanomaterial híbrido compuesto por Puntos Cuánticos de Grafeno y Nanopartículas de plata estabilizadas con Cisteína (PCGs-AgNPS) para analizar la presencia de glifosato en muestras de alimentos (previamente preparadas para el análisis), basándose en la disminución de la fluorescencia que causaría  el glifosato.

Determinaron que los puntos cuánticos de grafeno no pueden ser utilizados  por sí solos para la determinación de glifosato. A pesar de que las nanopartículas de plata no cuentan con una fluorescencia natural, al unirse con los puntos cuánticos de grafeno, intensifica la fluorescencia de este último cuando es analizado. Esto sucede, probablemente, por el fenómeno conocido como Fluorescencia Mejorada con Metal (MEF)(21).

Para observar la morfología de las nanopartículas los investigadores tomaron imágenes de la observación por Microscopio de Transmisión por Electrones (TEM) tanto de las nanopartículas de plata solas y también de las que están conjugadas con los PCGs. Las AgNPs se observaron dispersas mientras que las que están conjugadas con los PCGs se observan aglomeradas. Esto podría deberse a que las nanopartículas de plata que están estabilizadas con cisteína, la cual cuenta con grupos funcionales amino, interactúan con los grupos funcionales carboxílatos presentes en los puntos cuánticos de grafeno formando enlaces de hidrógeno entre ellos(22).

Figura 1. Imágenes TEM de AgNP y GQD-AgNP.(20)

Un punto clave para este experimento fue estudiar el grado de acidez (pH) del sistema ya que en un pH ácido, la interacción entre las AgNP y los PCGs se vería interrumpido por la protonación de los grupos carboxílatos presentes en los PCGs disminuyendo su aglomeración. Notaron que en el rango de pH entre 7-8, el sistema trabajaba de manera óptima, eligiendo el pH 8 como el adecuado para este ensayo.

El mecanismo principal de este método es la interrupción por parte del glifosato en los enlaces de hidrógeno formados entre los PCGs y las AgNPs estabilizadas con cisteína. Esto es debido a que el glifosato cuenta con un grupo funcional carboxílato en su estructura que interactúa con la cisteína acoplada a las AgNPs disociandolas de los PCGs y por ende disminuyendo la fluorescencia mejorada por el metal. Lo más llamativo de este ensayo, es que el resultado demuestra una alta especificidad en presencia de otros pesticidas de uso común, lo cual lo convierte en una alternativa de análisis de control de calidad.

Otro ejemplo de la aplicación de nanopartículas metálicas en el análisis para brindar un buen control de calidad de los alimentos, es el trabajo realizado por Zhang et al.(23) quienes sintetizaron nanopartículas de oro a partir de ácido

cloroaurico en solución, utilizando el citrato trisódico como agente reductor. Posteriormente las nanoparticulas de oro fueron estabilizadas con lisina, la misma que ayudaría a formar enlaces de hidrogeno con los grupos funcionales que posee la gentamicina que finalmente causaría la agregación de las nanoparticulas de oro cuyo indicador seria el cambio de color rojo a azul.

Este cambio de color se debe a la particularidad que tiene el oro a escala nanometrica, es decir, el oro toma un color distinto al color dorado que conocemos segun su tamaño de particula. Cuando las nanoparticulas de oro tienen un diametro menor o igual a 25nm son de color rojo, pero cuando se agregan aumentando su tamaño cambian a color azul (24).

Este ensayo tuvo la finalidad de detectar el antibiótico Gentamicina en la leche demostrando no solo una buena especificidad y selectividad por la gentamicina ante la presencia de otros antibióticos sino también ante las sustancias presentes en la leche como proteínas, aminoácidos e iones metálicos.

Fig 2. Mecanismo de detección de Gentamicina (23)

3. Tratamiento de aguas

3.1. Nanoburbujas

Las nanoburbujas (NBs) son caracterizadas como esferas que empacan gas como el aire u ozono, son estables cuando se suspenden en agua, y tienen una participación crucial en la purificación de aguas contaminadas aumentando la eficacia. Por ejemplo en casos del tratamiento de aguas potables por la seguridad alimentaria y el tratamiento de aguas municipales e industriales para la entrada a los cuerpos de agua superiores. Las propiedades de las NBs mejoran los tratamientos existentes del agua, por su capacidad de transferir el gas de su interior al agua. Tienen la habilidad de producir una reacción cuasi-estable con las especies reactivas de oxígeno (ROS) en su superficie, para oxidar los contaminantes y patógenos del agua. Esto mejora la agregación de partículas a través de puentes intrapartículares de las NBs, lo cual mitiga el ensuciamiento en las superficies (25).

Un estudio ha simulado un modelo de flotación con nanoburbujas, para el tratamiento de aguas dulces que contiene partículas inorgánicas como arcilla, limo y desechos plásticos. El modelo de flotación con NBs, el cual usa la alta hidrofobicidad de las pequeñas partículas, demuestra que la efectividad de la remediación con NBs depende de varios factores como, tamaño, densidad y tiempo de formación de los agregados y el tamaño y número de las burbujas. La NBs al formar agregados en suspensión, quedan estancados por horas dañando la calidad del agua, por ello se debe tener muy en cuenta las variables para un mejoramiento óptimo del tratamiento de agua dulce, minimizando a su vez los efectos adversos en el ecosistema (26).

Por otro lado, la remediación de aguas contaminadas por metales pesados se ha mejorado con las técnicas de ultrasonido que desorben los metales y las nanoburbujas de ozono medianas de 20 a 80 nm que oxidan los metales pesados liberados. También pueden inactivar a las bacterias en el agua de mar sin inducir a toxicidad a otros organismos. Se ha observado que las NBs de ozono son más efectivas que las NBs de aire para la oxidación de contaminantes (25).

La procedencia de las NBs es debido a que el ultrasonido a baja frecuencia produce una pequeña cantidad de burbujas debido a la cavitación, es decir la formación de cavidades llenas de vapor o gas en el interior del líquido en movimiento. Estas burbujas colapsan por la micro transmisión sonora produciendo una gran cantidad de micro /nanoburbujas, que aumentan la producción de radicales libres y difusión de gases volátiles. Estas tendrán como función degradar los contaminantes orgánicos desorbidos a productos intermedios que son más solubles e inocuos en fase acuosa y serán eliminados mediante filtraciones posteriores (27).

3.2. Nanopartículas de TiO2

El desarrollo de procesos avanzados de oxidación (PAO) como tecnología innovadora en el tratamiento de aguas ha tomado fuerza estas últimas décadas. Entre los PAOs encontramos a la fotocatálisis heterogénea que mineraliza compuestos orgánicos tóxicos hasta convertirlos en productos inocuos como dióxido de carbono y agua, y es capaz de eliminar bacterias y virus. Mediante el uso de fotocatalizadores.

El material con mayor expectativa y estudios es el TiO2 o también llamado titania. EL TiO2 muestra propiedades fotocatalíticas cuando es bombardeado con electrones en el rango ultravioleta (UV) y mejora cuando las partículas llegan a escala nanométrica obteniendo así una alta relación superficie-volumen. 

Las propiedades que  le permiten una diferencia significativa frente a los métodos tradicionales es su alto grado de selectividad y rentabilidad en la remoción de contaminantes orgánicos presentes en bajas concentraciones. Sin embargo, con el sistema de nanopartículas TiO2 en suspensión, se necesita un paso adicional en la recuperación de los catalizadores para evitar su impacto en el entorno. Todos los métodos de recuperación potenciales consumen tiempo y energía, y por ello la inmovilización de los nanomateriales en un soporte sólido, como un polímero, es la solución clave para su uso a gran escala (28).

Por otro lado, estudios como los de Cantarella et al. (2017) evaluaron que la aplicación de nanotubos de carbono al sistema TiO2-polímero logra una eficiencia fotocatalítica significativamente mayor bajo luz UV. Además, en el mismo estudio se logró por medio de la aplicación de colorantes sensibilizadores hacer que las nanopartículas TiO2 sean fotoactivas bajo la influencia de luz visible. De esta manera podemos ver que la aplicación de nanopartículas de TiO2 integrado en matrices poliméricas y con ciertas modificaciones brindan buenas oportunidades para desarrollar sistemas de bajo costo para el tratamiento del agua, con un particular impacto positivo para los países en desarrollo y los sitios remotos.

4. Conclusión

En el futuro las ciudades deben afrontar el reto de cubrir las necesidades de la población siempre creciente y demandante. Es crucial encontrar propuestas que garanticen la seguridad alimentaria y la calidad del agua de sus habitantes por métodos más eficientes, rentables y seguros para el ecosistema. Por ello, la nanotecnología por medio de los nanopesticidas, nanofertilizantes, nanoburbujas y otros nanomateriales se encuentran a prueba para lograr cubrir estas necesidades básicas usando menos recursos de forma más eficiente y segura. La aplicación de la nanotecnología tendrá un gran impacto en el desarrollo de ciudades sostenibles. Sin embargo, aún existen otros desafíos que deben abordarse para que las ciudades inteligentes se conviertan en realidad.

5. Referencias

  1.     Goldstone JA. La nueva bomba demográfica | Relaciones Exteriores [Internet]. Las cuatro megatendencias que cambiarán el mundo. 2010 [cited 2020 Aug 20]. Available from: https://www.foreignaffairs.com/articles/2010-01-01/new-population-bomb
  2.     Bloom DE. 7 Billion and counting [Internet]. Vol. 333, Science. American Association for the Advancement of Science; 2011 [cited 2020 Aug 20]. p. 562–9. Available from: http://science.sciencemag.org/
  3.  May AD. Urban Transport and Sustainability: The Key Challenges. Int J Sustain

 

  1.     Sodiq A, Baloch AAB, Khan SA, Sezer N, Mahmoud S, Jama M, et al. Towards modern sustainable cities: Review of sustainability principles and trends. Vol. 227, Journal of Cleaner Production. Elsevier Ltd; 2019. p. 972–1001.
  2.     Anttiroiko AV, Valkama P, Bailey SJ. Smart cities in the new service economy: Building platforms for smart services. AI Soc [Internet]. 2014 Jun 22 [cited 2020 Aug 20];29(3):323–34. Available from: https://link.springer.com/article/10.1007/s00146-013-0464-0
  3.     Gupta A, Kumar V, Ahmed S, Gautam S. Impact of Nanotechnology in the Development of Smart Cities. In Springer, Singapore; 2020 [cited 2020 Aug 20]. p. 845–57. Available from: https://doi.org/10.1007/978-981-15-2545-2_68
  4.     Barrionuevo JM, Berrone P, Ricart Costa JE. Smart Cities, Sustainable Progress: Opportunities for Urban Development. IESE Insight. 2012 Sep 15;(14):50–7.
  5. Kah M, Kookana RS, Gogos A, Bucheli TD. A critical      evaluation of nanopesticides and nanofertilizers against their conventional analogues. Nat Nanotechnol [Internet]. 2018 Aug 1 [cited 2020 Aug]

      

  1.     Kah M, Beulke S, Tiede K, Hofmann T. Nanopesticides: State of knowledge, environmental fate, and exposure modeling. Crit Rev Environ Sci Technol [Internet]. 2013 Jan 1 [cited 2020 Aug 20];43(16):1823–67. Available from: https://www.tandfonline.com/doi
  2.   Gogos A, Knauer K, Bucheli TD. Nanomaterials in plant protection and fertilization: Current state, foreseen applications, and research priorities. J Agric Food Chem [Internet]. 2012 Oct 3 [cited 2020 Aug 20];60(39):9781–92. Available from: https://pubs.acs.org/doi/abs/10.1021/jf302154y
  3.   Kah M, Hofmann T. Nanopesticide research: Current trends and future priorities. Vol. 63, Environment International. Elsevier Ltd; 2014. p. 224–35.
  4.   Suresh Kumar RS, Shiny PJ, Anjali CH, Jerobin J, Goshen KM, Magdassi S, et al. Distinctive effects of nano-sized permethrin in the environment. Environ Sci Pollut Res [Internet]. 2013 Sep 13 [cited 2020 Aug 20];20(4):2593–602. Available from: https://link.springer.com/article/10.1007/s11356-012-1161-0
  5. Zayed Gamal MM. Nano-particles: A recent  approach for controlling stored grain insect pests [Internet]. Academia Journal of Agricultural Research. 2018 [cited 2020 Aug 24]. p. 88–94. Available from: https://academiapublishing.org/
  1.   Derosa MC, Monreal C, Schnitzer M, Walsh R, Sultan Y. Nanotechnology in fertilizers [Internet]. Vol. 5, Nature Nanotechnology. Nature Publishing Group; 2010 [cited 2020 Aug 20]. p. 91. Available from: www.nature.com/naturenanotechnology
  2.   Rop K, Karuku GN, Mbui D, Njomo N, Michira I. Evaluating the effects of formulated nano-NPK slow release fertilizer composite on the performance and yield of maize, kale and capsicum. Ann Agric Sci. 2019 Jun 1;64(1):9–19.
  3.   IARC: Algunos insecticidas y herbicidas organofosforados [Internet]. [cited 2020 Aug 20]. Available from: https://publications.iarc.fr/Book-And-Report-Series/Iarc-Monographs-On-The-Identification-Of-Carcinogenic Hazards-To-Humans/Some-Organophosphate-Insecticides-And-Herbicides-2017
  4. Liao Y, Berthion JM, Colet I, Merlo M, Nougadère A, Hu R. Validation and application of analytical method for glyphosate and glufosinate in foods by liquid chromatography-tandem mass spectrometry. J Chromatogr A. 2018 May 11;1549:31–8.
  1.   Yuan Y, Jiang J, Liu S, Yang J, zhang H, Yan J, et al. Fluorescent carbon dots for glyphosate determination based on fluorescence resonance energy transfer and logic gate operation. Sensors Actuators, B Chem. 2017 Apr 1;242:545–53.
  2.   Çetin E, Şahan S, Ülgen A, Şahin U. DLLME-spectrophotometric determination of glyphosate residue in legumes. Food Chem. 2017 Sep 1;230:567–71.
  3.   Jiménez-López J, Llorent-Martínez EJ, Ortega-Barrales P, Ruiz-Medina A. Graphene quantum dots-silver nanoparticles as a novel sensitive and selective luminescence probe for the detection of glyphosate in food samples. Talanta. 2020 Jan 15;207:120344.
  4.   Jeong Y, Kook YM, Lee K, Koh WG. Metal enhanced fluorescence (MEF) for biosensors: General approaches and a review of recent developments. Vol. 111, Biosensors and Bioelectronics. Elsevier Ltd; 2018. p. 102–16.
  5. Mandal S, Gole A, Lala N, Gonnade R, Ganvir V, Sastry M. Studies on the reversible aggregation of cysteine-capped colloidal silver particles interconnected via hydrogen bonds. Langmuir [Internet]. 2001 Oct 2 [cited 2020 Aug 20];17(20):6262–8. Available from:

      https://pubs.acs.org/doi/abs/10.1021/la010536d

  1.   Zhang S, Geng Y, Ye N, Xiang Y. A simple and sensitive colorimetric sensor for determination of gentamicin in milk based on lysine functionalized gold nanoparticles. Microchem J. 2020 Nov 1;158:105190.
  2.   Duncan T V. Applications of nanotechnology in food packaging and food safety: Barrier materials, antimicrobials and sensors. J Colloid Interface Sci. 2011 Nov 1;363(1):1–24.
  3.   Atkinson AJ, Apul OG, Schneider O, Garcia-Segura S, Westerhoff P. Nanobubble Technologies Offer Opportunities to Improve Water Treatment. Acc Chem Res [Internet]. 2019 [cited 2020 Aug 17]; Available from: https://pubs.acs.org/doi/abs/10.1021/acs.acc
  4.   Kim MS, Han M, Kim T Il, Lee JW, Kwak DH. Effect of nanobubbles for improvement of water quality in freshwater: Flotation model simulation. Sep Purif Technol. 2020 Jun 15;241.
  5.   Aluthgun Hewage S, H. Batagoda J, Meegoda J. In Situ Remediation of Sediments Contaminated with Organic Pollutants Using Ultrasound and Ozone Nanobubbles. Environ Eng Sci [Internet]. 2020 Aug 1 [cited 2020 Aug 19];37(8):521–34. Available from: https://www.liebertpub.com/doi/10.1089/ees.2019.0497

28.    Cantarella M, Impellizzeri G, Privitera V. Functional nanomaterials for water purification. La Riv del Nuovo Cim 2017 4012 [Internet]. 2017 Nov 6 [cited 2020 Aug 20];40(12):2017. Available from: https://link.springer.com/article/10.1393/ncr/i2017-10142-8

Artículos relacionados

Respuestas

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *